jueves, 20 de septiembre de 2018

Los mexicanos somos bien intensitos y estas canciones lo prueban



¡Hola! Éste es el post del año para las fiestas patrias. Oigan, ¿han notado que los mexicanos somos bien dados al melodrama? Está en nuestro Cine de Oro, en nuestras telenovelas y hasta en nuestros memes de Internet. Pero sobre todo, está en nuestras canciones clásicas, esas rancherotas que nos gusta escuchar y cantar cuando estamos tomando tequila la noche del 15 de septiembre. 🎉

Hoy traigo una selección de versos escogidos de entre algunas de las canciones mexicanas más representativas y aptas para la borrachera. La neta es que les tenemos un cariño bien profundo, a pesar de todas las ideas enfermizas sobre el amor y la masculinidad que se cargan. Y es que si nuestro país fuera una persona, y esas canciones fueran sus publicaciones de Facebook, cualquier amigo le mandaría un inbotz para decirle "¿We, estás bien?" No más chequen...

"Ay, quiero que se oiga mi llanto,
como me dolió perderte,
después de quererte tanto.

Ay, después de quererla tanto,
Diosito dame consuelo,
para sacarme de adentro
esto que me está matando.

Ay, ay, ay..."

México no sólo está triste: quiere que todos lo sepan. Que el mundo lo oiga tan fuerte como le duele el haber perdido a su chava. Pos sí, el desamor se siente como que mata. Hasta aquí todo normal. Lo que me puse a pensar si es que hay otras culturas o lenguas en las que llaman al Todopoderoso Creador del Cielo y la Tierra con el diminutivo "Diosito", para pedirle que les cure el corazón. También, ¿ya vieron cómo la interjección "ay", que denota dolor, es una constante en la música mexicana? Digo, yo nunca escuché un blues en el que el cantante dijera "ouch" y ésas también son rolas tristes.



"Quisiera abrir lentamente mis venas,
mi vida entera ponerla a tus pies,
para poderte demostrar
que más no puedo amar
y entonces, morir después"

¡Santo guacamole! México, bájale, tranquilo. Nadie necesita que te cortes las venas. ¿De dónde sacas esa idea? No te cortes, por favor, no seas emo, que ya pasaron de moda. Ok, sé que la canción originalmente es un tango argentino, pero Javier Solís la popularizó como ranchera en nuestro país y si la adoptamos tan bien es porque pega con nuestra idiosincrasia de las mil maravillas. Especialmente esa otra parte, la de "entre lágrimas viviendo los pasajes más horrendos de este drama sin final". Creo que sí sé lo que se siente...



"Me dijo: yo soy uno de los seres
que más ha soportado los fracasos
y siempre me dejaron las mujeres
llorando y con el alma hecha pedazos.

Mas nunca les reprocho mis heridas;
se tiene que sufrir cuando se ama.
Las horas más hermosas de mi vida
las he pasado al lado de una dama."


Conozco eso de estar "llorando y con el alma hecha pedazos". Te lo juro que sí, compadre, lo entiendo. ¿Pero por qué se tiene sufrir cuando se ama? ¿Por qué tanto fatalismo, caray? Y no, México, no hay que morirse en las cantinas, no la muelas.



"No vale nada la vida,
la vida no vale nada
comienza siempre llorando
y así llorando se acaba"

Bueno, eso es existencialismo y no mamadas. A Albert Camus casi le gusta esto. Lo que no sé es cómo creen que después de empezar así la canción luego vamos a poner atención a lo que dice de que la feria de León está bonita o que sé yo.


Dicen que por las noches
nomás se le iba en puro llorar.
Dicen que no dormía,
nomás se le iba en puro tomar.

Juran que el mismo cielo
se estremecía al oír su llanto.
Cómo sufrió por ella,
que hasta en su muerte la fue llamando.

¡Alaverga! 😧 ¿El mismo cielo se estremecía al oír su llanto? Porque no sólo eres dramático, México, eres hiperbólico, y siempre tienes que traer a las divinidades judeocristianas a cuento, ¿eh? Ay, México, tienes muy metida la idea de que para demostrar amor, hay que estar todo dado en la madre. Que si estuvieras tranquilo y pasándola chido es que no amas lo suficiente. Necesitas terapia, bro.



Pero si hay una canción que refleja lo intensitos que somos los mexicanos, ésa tiene que ser La llorona. We, no puedo ni siquiera escoger sólo una estrofa.

"Ay, de mí, llorona, llorona,
llorona de azul celeste
aunque la vida me cueste, llorona,
no dejaré de quererte"

Pero, ¿por qué te tiene que costar la vida querer a una chava, México? ¿Por qué tienes esta idea de que el amor es tan desgarrador. Bájale la espuma a tu chocolate. Y bájale a la autocompasión. Esto no es sano, carnal.

"A un santo Cristo de fierro, llorona,
mis penas le conté yo,
Cuáles no serías mis penas, llorona,
que el santo Cristo lloró"

Nomamar. Esto, esto tiene que ser el non plus ultra. La idea de que está el vato (creo que le dicen el Negro, negro pero cariñoso), contando sus cuitas, y que su historia está tan triste, que hasta el Yisus, clavado en una cruz y escarnecido, se conmueve y se pone a llorar. "No, pos lo tuyo sí está cabrón", habrá dicho el Yisus. Wow. Los mexicanos sí que nos tomamos en serio eso del mal de amores.

"Dos besos llevo en el alma, llorona,
que no se apartan de mí:
el último de mi madre, llorona,
y el primero que te di"

Chale, ketriste deberas. 😥 Me voa llorar en un rincón. ¡Viva México!



"Yo sé bien que estoy afuera,
pero el día que yo me muera
sé que tendrás que llorar,
llorar y llorar, llorar y llorar.

Dirás que no me quisiste,
pero vas a estar muy triste
y así te vas a quedar."

Claro que sí, campeón 👍


2 comentarios:

Antonio dijo...

La más cañona de todas es:

"Acá entre nos
Siempre te voy a recordar
Y hoy que a mi lado ya no estás
No queda más que confesar
Que ya no puedo soportar
Que estoy odiando sin odiar
Porque respiro por la herida"

alexmansiz dijo...

pinches mamadas, por eso siempre me ha parecido muy estupida la cultura mexicana. como quisiera poder largarme de aqui