Crossing Over / Encuentros Extraños VII: La Edad Hyboria


 

Encuentros Extraños es la serie en la que reseño crossovers clásicos y extravagantes del mundo del cómic. Checa las entregas anteriores:


Sabe, oh, príncipe, que entre los años en que un siglo se tornó en otro y el Hijo de Kryptón bajó de los cielos, hubo una era jamás soñada en la que brillantes héroes ocuparon las páginas de las revistas pulp y las historietas. Entonces llegó Conan el Cimerio, el pelo negro, los ojos sombríos, la espada en la mano, un ladrón, un saqueador, un asesino, de gigantescas melancolías y gigantescas carcajadas, para convertirse en el arquetipo del héroe bárbaro por excelencia.

Creado por Robert E. Howard, Conan es un personaje literario fascinante y que ha dejado una huella profunda en la cultura pop. Por eso le dediqué ya un ensayo completo. De lo que voy a hablar aquí será de Conan en los cómics, y los crossovers que ha hecho de otros personajes. Preparando esta entrada descubrí que la primera aparición de Conan en las viñetas se dio en México, en una serie llamada Cuentos de Abuelito, que hizo una adaptación de La Reyna de la Costa Negra (¡con un Conan güero!).



Son legendarios los años 70 y 80, en los que Marvel tuvo los derechos de publicar historietas de Conan, en sus dos títulos, el más mainstream, Conan the Barbarian y le dirigido a un público adulto, Savage Sword of Conan. Me encantó sumergirme en esta etapa de nuestro cimerio favorito, una época de colores primarias saturados, imaginería de ensueño y parlamentos de calidad literaria. Fue una época clásica que aún hoy sigo ganándose aplausos y admiración. 

Ahora bien, Conan estaba en Marvel, y eso abría la posibilidad de que se encontrara con los personajes de la Casa de las Ideas. Esto, sin embargo, rara vez ocurrió, salvo algunas historias fuera de la continuidad, que es de lo que se trata todo esto.

Aunque está inspirada en personajes de Robert E. Howard, y fue creada para las historias de Conan el Bárbaro, Sonja la Roja apareció por primera vez en los cómics de Marvel en 1973. Veremos mucho de ella por aquí. El malvado hechicero Kulan Gath también fue creado en la serie de Marvel. No he visto información alguna que lo confirme, pero podría jurar que su aspecto está basado en el gran actor Boris Karloff. Él y Sonja sí aparecieron en la continuidad regular de este universo.

Marvel perdió los derechos de Conan en 2003 y por unos años el Cimerio apareció en las páginas de Dark Horse Comics, hasta regresar a Marvel en 2018. Esta nueva etapa en la Casa de las Ideas es muy diferente: Conan forma parte integral del Universo Marvel. Sonja, por su parte, se fue a Dynamite y allí sigue.

Leyendo estos cómics clásicos me di cuenta de algo, aunque suene como viejito cascarrabias: los artistas y escritores hacían más con menos. No necesitaban una saga épica que se extendiera por 12 números y cien tie-ins para contar una buena historia; uno o dos números bastaban para narrar algo emocionante y a la vez novedoso.

En fin, vamos a repasar los encuentros extraños que un personaje de la literatura pulp tuvo con superhéroes enmallados de las viñetas…

Conan the Barbarian: The coming of Elric de Roy Thomas y Barry Smith (1972): En los números 14 y 15 de esta serie, Conan conoce a otro héroe salido de la literatura pulp, Elric de Melniboné, creado por el grandmaster de la ciencia ficción Michael Moorecock (quien, según la wiki de Marvel, concibió este magno encuentro). El melancólico rey Elric es un albino de aspecto frágil que aumenta su fuerza física gracias a sus conocimientos de hechicería y su espada maldita que devora almas. Una completa antítesis de Conan, que es un guerrero astuto que confía en sus propias habilidades naturales y desconfía de la magia. La historia no sólo junta a estos dos personajes, sino sus universos y mitología. Es breve, pero estupenda. Por si fuera poco, constituye la primera aparición del que sería uno de los más grandes némesis de Conan: el hechicero Kulan Gath. Lo único raro es que Elric se viste como ese chavito de Más allá del jardín...

Spider-Man and Red Sonja: Sword of the She-Devil de Chris Claremont y John Byrne (1978): En el número 79 del título Mavel Team-Up, el equipazo de Claremont y Byrne nos regala una historia bastante buena y muy divertida protagonizada por nuestro amado Trepamuros y la Diabla de Hyrcania. La aventura inicia en uno de esos museos de los cómics que siempre tienen artefactos mágicos capaces de iniciar el fin del mundo, ya saben. Así es como el hechicero Kulan Gath resucita e inicia sus ritos para revivir a dioses oscuros. Spidey llega al museo, seguido por Mary Jane, quien, poseída por el espíritu guerrero de Sonja, ayuda a nuestro amigable vecino a combatir al mago maligno. Breve, pero muy divertida.

Spider-Man and King Kull de J.M. DeMatteis y Herb Trimpe (1981): Howard creó a varios reyes bárbaros antes de darle justo en el clavo con Conan, y de esos antecesores, Kull fue el más exitoso. En este cómic, Spider-Man es enviado por el Dr. Strange 20 mil años hacia el pasado para buscar la cura contra el veneno de los hombres serpiente (parte de una aventura que había tenido en números anteriores). Lo curioso es que Spidey viaja al pasado sólo en su forma astral, y para comunicarse con Kull necesita meterse en los cuerpos de otras personas… con el efecto secundario de dotar a sus anfitriones de poderes arácnidos. Es una aventurilla muy simpática y divertida, que se lleva unos puntos extras por creatividad, y porque DeMatteis es uno de mis escritores favoritos.

What if the Mighty Thor Battled Conan the Barbarian de Alan Zelenetz y Ron Wilson (1983): Algunas de las historias clásicas más interesantes de estos días venían bajo el sello de What If…, en la que los autores imaginaban situaciones locochonas que jamás podrían ocurrir en la continuidad normal de Marvel. Una de ellas es ésta que, la verdad sea dicha, es bastante buena. Como resultado de una aventura, Thor se ve transportado hacia la Edad Hyboria, en la que Asgard aún no existía y otros dioses dominaban el mundo. Por ello, nuestro héroe se encuentra sin memoria y ve sus poderes muy reducidos. Después del obligatorio duelo de fuerzas con Conan, los dos guerreros se hacen amigos y parten en busca de respuestas para la confusión de Thor. Lo que sigue superó mis expectativas e incluyen un encuentro con Crom, el indiferente dios cimerio, y el hechicero Thoth-Amon. Como es un What If… (número 39), los creadores se dieron la libertad de jugar con los personajes sin preocuparse por la continuidad.

What if Conan the Barbarian were Stranded in the 20th Century de Peter B. Gillis y Bob Hall (1984): En 1978, en el número 13 de la serie What If… Marvel publicó una historia en la que Conan se ve transportado, gracias a un hechizo, hacia el siglo 20. Es una aventura rápida, y el cimerio regresa a su tiempo al final, después de un fugaz romance con una neoyorkina. No lo incluí en la lista porque, fuera de un rápido cameo de Peter Parker y Mary Jane, no es un crossover en sí. Pero seis años más tarde, en el número 43 de la misma serie, un nuevo equipo de creativos se plantea qué habría pasado si Conan se hubiera quedado en este siglo. La respuesta: pelear contra el Capitán América. Tras convertirse en el líder de una pandilla de afroamericanos, Conan los convierte en nobles ladrones, que al mismo tiempo protegen su barrio y roban a los papanatas. El buen salvaje incluso se permite incisivos comentarios sobre la condición de los negros en Estados Unidos, marginados de la civilización, perseguidos y oprimidos por las “fuerzas del orden”. Un cómic sorprendentemente bueno, destaca por el conflicto físico e ideológico entre Conan y el Cap. Si pueden, no dejen de checarlo.

An Age Undreamed Of de Chris Claremont y John Romita Jr. (1985): En esta primera época de Conan en Marvel, el cimerio y otros personajes relacionados hicieron apariciones breves, más bien cameos, en otros cómics de Marvel, pero hay pocos crossovers verdaderos… Como este épico arco argumental que apareció entre los números 190 y 191 de Uncanny X-Men. Aquí el mago Kulan Gath se convierte en un supervillano de Marvel en todo su derecho, y sólo las fuerzas combinadas de los Hombres-X, el Capitán América y el Doctor Strange lo pueden enfrentar. Es secuela de aquella aventura de Spidey y Sonja; alguien más recoge el amuleto de Kulan Gath, y el hechicero lanza un melificio sobre Nueva York, trasladándolo de regreso a la Edad Hyboria y capturando desprevenidos al Profesor X y a Strange. No soy fan del dibujo de Romita, pero Claremont escribe muy bien, así que al final la historia les quedó bien padre. Por desgracia, Conan no aparece para nada.

What if Wolverine Battled Conan the Barbarian de Glenn Herdling y Gary Kwapisz (1990): La mayor ventaja de los What if… es que, como lo que pasa en ellos no tiene repercusiones en la continuidad normal, al final de cada cómic las cosas no tienen que regresar “a la normalidad”. Este cómic está bastante chido, aunque no me gusta la forma en la Kwapisz dibuja la cara de Logan (lo hace parecer un duende o algo así). Aquí Wolverine es enviado a la Edad Hyboria durante el conflicto cósmico contra la Fénix Oscura. En ese pasado remoto, Logan salva la vida de un hechicero bondadoso y, después de vencerla en combate, traba amistad con Sonja la Roja (¡sí, ella también está en esto!). Conan, por su parte, es contratado por un hechicero rival para secuestrar al primero, lo que desencadena el conflicto entre ambos héroes. Lo novedoso es que permanecen como enemigos por todo el cómic, lo cual rompe con el cliché, y el final es verdaderamente inesperado.

Spider-Man and Red Sonja de Michael Avon Oeming y Mel Rubi (2007): Ningún crossover se dio por casi 20 años, hasta que llegamos a esta nueva era de encuentros raros. Se trata de una secuela y soft remake de aquel clásico encuentro de 1978. Sucede lo mismo: una pieza de joyería en el museo tiene el alma de Kulan Gath, que posee a una persona. La espada de Sonja, por su parte, hace reencarnar a la guerrera hircania en el cuerpo de Mary Jane. Sólo sucede que ahora Kulan Gath convierte a Manhattan en una ciudad hyboria y a los villanos en versiones de fantasía de ellos mismos (tal como había pasado ya en An Age Undreamed Of). Ah, y durante un momento el malvado hechicero se hace con el simbionte de Venom. El cómic está divertido, pero es mucho menos bueno que la primera versión, que logra más con menos. El arte es una muestra de ese male gaze exagerado que terminó por fastidiar al público femenino a principios de esta década.

Witchblade / Red Sonja de Doug Wagner y Cezar Razek (2012): Hey, hace tiempo que no leía las aventuras de Sara Pezzini. Es más, la última vez que chequé, era otra heroína, Danielle Baptiste, quien portaba el poder de la Daga de la Bruja. Vamos, esta historia está chida. Nos cuenta en paralelo cómo Sonja en el pasado, y Sara en el presente, se enfrentaron a una entidad maligna, un ángel caído (de aspecto bien rifado). Las heroínas no se cruzan, dado que viven en eras diferentes; Sonja conoce a otra heroína que portaba la Daga de la Bruja en la Edad Hyboria. Esto evita los viajes en el tiempo tan típicos y convenientes en esta clase de historias. Por supuesto, nos iríamos tranquilos si Sonja no pudiera blandir el poder de la Witchblade. Sí me gustó.

Conan / Red Sonja de Gail Simone, Jim Zub, Dan Panosian y Randy Green (2015): Dado que Sonja surgió de los cómics de Conan, un encuentro entre estos dos personajes no debería ser nada extraordinario. Pero resulta que, una vez que Marvel dejó de publicar sus títulos, cada personaje tomó caminos separados, Conan con Dark Horse y Sonja con Dynamite. No se habían visto durante muchos años. El reencuentro es bastante bueno. La historia narra las aventuras de estos guerreros bárbaros a lo largo de los años. Se ve que los autores conocen muy bien a sus personajes, pues los vemos evolucionar, tal como en las historias originales de Howard. El villano obligatorio es una versión extrañamente caucásica de Amon Thoth (a quien yo siempre imaginé morenazo), quien a lo largo de los años se enfrenta a Conan y Sonja con el objetivo de abrir paso a los dioses antiguos de más allá. Melancólico, divertido y extraordinario, este cómic cumple con lo que debe tener una buena aventura hyboria. Hay una secuela titulada Red Sonja / Conan: Blood of a God, que no escribe Simone, y es bastante ordinaria, nada memorable.

Wonder Woman / Conan the Barbarian de Gail Simone y Aaron Lopresti (2017): Éste es uno de esos encuentros que no quieren perderse. La gran Gail Simone se avienta una historia estupenda que bien podría haber formado parte del canon de Howard. El arte de Lopresti es excelente. En pocas palabras, el cómic es realmente bueno. En Cimeria, un Conan de 12 años conoce a Yanna, hija de la jefa de una tribu que sólo tiene mujeres guerreras. Años más tarde, en sus correrías por el mundo Hibóreo, Conan encuentra a una mujer guerrera en una arena de gladiadores. Ella ha perdido la memoria, pero su furia, su habilidad en combate y su “caminar en el misterio”, le revelan que es el amor de su primera juventud. No les quiero revelar más, pero sí les puedo decir que hay magia, sorpresas y mucha acción, y que Simone escribe a ambos personajes con gran fidelidad a sus medios de origen.

Conan: Serpent War de Jim Zub y Scot Eaton (2019): En 2018 Marvel recuperó la licencia para publicar cómics de Conan. Para celebrar, aquí tenemos un crossover que reúne no sólo al cimerio, sino a otras dos creaciones de Howard: Solomon Kane, el aventurero puritano de la época jacobina, y Dark Agnes, la guerrera francesa de tiempos renacentistas. Ellos unen fuerzas con Moonknight, el superhéroe de Marvel, en una historia que involucra viajes en el tiempo y una guerra entre deidades antiguas y oscuras. El cómic está bien chido, sin ser extraordinario, y tiene mucho encanto pulp. Aquí todos los héroes se reúnen en la Edad Hyboria, y Conan no es enviado al mundo moderno de Marvel… Todavía. Como pilón, un héroe de Howard más hace una breve aparición sorpresa.

Avengers: No Road Home de Mark Waid, Al Ewing, Jim Zub, Paco Medina, Sean Izaakse y Carlo Barberi (2019): Ya nos esperábamos nuevos cómics de Conan en Marvel. Lo que no nos imaginábamos era la forma en la que introducirían al personaje: ni más ni menos que en un evento especial de los Vengadores. Como arco argumental está chido, aunque es bastante rutinario: ser cósmico de grandes poderes que había estado prisionero regresa para amenezar al universo y sólo nuestros héroes pueden detenerlo con ayuda de unos McGuffins que hay que encontrar. En esta ocasión la amenaza cósmica es Nyx, la diosa griega de la noche, y el equipo formado por Scarlet Witch, Vision, Hulk, Hercules, Hawkeye y Rocket Racoon la tienen que detener. En algún momento Wanda se teletransporta hacia la Edad Hyboria para escapar con un McGuffin, y entonces conoce a Conan, quien es reclutado en esta misión cósmica. Al final, como era de esperarse, derrotan a la villana, pero Conan se ve perdido en la Tierra Salvaje, donde continuarán sus aventuras.

Savage Avengers de Gerry Duggan y Mike Deodato (a partir de 2019): Pues Marvel se atrevió a hacer lo que no habría soñado en su etapa clásica: darle a Conan una serie regular en la que apareciera junto a otros personajes del Universo Marvel. Hasta ahora se han publicado 11 números y dos especiales. ¿Qué tal está? Bien pinches chingona. El villano es Kulan Gath (se había mudado con Sonja a Dynamite, pero ya está de vuelta en Marvel), quien ha llegado a acumular un poder excepcional. En los primeros números Conan hace alianza con Wolverine, Elektra, Punisher, Venom y el Doctor Voodoo. Es decir, algunos de los antihéroes más sanguinarios de Marvel, que van a la perfección con nuestro sombrío cimerio. Luego, Conan tiene que unirse a ni más ni menos que los doctores Doom y Strange. Con todo, hasta ahora nuestros héroes sólo han logrado retrasar al hechicero estigio, quien promete tener algo grande en preparación... Algo que involucra a los Grandes Dioses Antiguos. El cómic tiene sangre y violencia para regalar a cubetadas. Detalle extrañísimo: a Conan le crece la barba en un número. Eso sí, tienen que chetar de forma inverosímil al bárbaro, humano después de todo, para que les siga al ritmo a los demás, pero bueno, es Marvel, qué esperábamos.

Vampirella / Red Sonja de Jordie Bellarie y Drew Moss (a partir de 2019): Los crossovers solían ser eventos únicos; no sé cómo sentirme respecto a que se hayan vuelto series regulares, como ésta, que reúne a las dos heroínas más ridículamente semidesnudas de las viñetas. Hasta ahora lleva siete números. El arte es bueno, aunque tirándole mucho al eye candy (está a cargo de un vato) La historia, por su parte, está llena de sororidad y empoderamiento femenino (está a cargo de una morra). Los primeros tres números no me encantaron, pero de pronto los cuarto y quinto se pusieron buenísimos, y de ahí en fuera la aventura (inconclusa al momento de publicar esto), se pone divertida, interesante y loquísima, con muchos viajes en el tiempo y algo raro que está de fondo. Me dejó con muchas ganas de ver en qué acaba el primer arco argumental.


Conan forma ya parte del Universo Marvel; podemos esperar que en esta nueva serie irá encontrándose con todos los personajes importantes. Entonces quizá ya ni siquiera podamos considerar estas aventuras como crossovers intercompañía. Lo mismo con Sonja y Vampirella, que ya forman parte de un Multiverso Dynamite. Como fuere, de pilón les dejo este intercambio entre Conan y el Capi, que se dio en el What if... #43 de 1984:


Nuestros personajes de la Edad Hyboria no son los únicos héroes pulp que han dado el salto para encontrarse con otros personajes provenientes de diferentes medios. Esperen un poco, porque esta historia continuará…

Comentarios

¿De vuelta a hablar de cultura pop? Qué bien.

Maik Civeira dijo…
Así es, camarada. De vuelta a los básicos. Y de vuelta a entregas semanales, si todo sale bien. Da gusto verte por aquí. Saludos.
Sí. Como en temas sociopolíticos sí disentimos de forma notoria muchas veces, es bueno que haya un punto en común, que es el aprecio a la cultura pop de todas épocas. Por eso qué bueno que lo retomes. Igual un gusto visitar, saludos.

...

Ámame por fifí, dijo un godínez

Sobre la enfermedad del Paget y los gusanos en el pezón

¿Gente buena contra gente mala? Por qué nos cuesta entender que el problema es sistémico

Mi Peje no es comunista...

La Máscara de la Muerte Roja