viernes, 4 de enero de 2019

Los mejores libros que leí en 2018




Saludos, terrícolas, y feliz año nuevo. Es enero y, como suelo hacerlo, les traigo la lista de los mejores libros que leí durante el año anterior. Pero antes, algunas presentaciones porque en esta ocasión quiero experimentar haciéndolo de una forma distinta

Por lo regular he puesto una selección de 10 libros, separados en dos grupos de 5, para los libros de no ficción y para los de ficción narrativa, respectivamente. Pero esta vez voy a enlistar los libros en pares. Sin importar si se trata de dos ficciones, dos no ficciones o una y una, cada pareja está formada por libros que tienen algún tema en común, y los he seleccionado para leerlos juntos.

Resulta que 2018 fue un año de muchos aniversarios, y varias de mis lecturas correspondieron con ello, como están a punto de ver. De hecho, antes de compartirles mi top 10 de libros, les invito a revisar estas entradas conmemorativas que escribí a lo largo del año.

1818: LA PUBLICACIÓN DE FRANKENSTEIN



Dioses y Monstruos: Una serie en cinco partes en las que hablo de la vida de Mary Shelley, los significados ocultos de su creación más famosa, las películas más importantes que se han hecho inspiradas por el libro, y en general su impacto en la cultura pop mundial.

1918: FIN DE LA PRIMERA GUERRA MUNDIAL


Conrad von Hötzendorff: Vida y milagros de un pendejo con iniciativa: Considerado el arquitecto de la Primera Guerra Mundial, este oficial austriaco era un completo idiota, no creerán a qué nivel, por cuya culpa murieron millones de personas.

La violación de Bélgica: La Gran Guerra estuvo marcada por muchas atrocidades. Entre ellas se encuentran las cometidas por el ejército alemán en Bélgica, el país cuya invasión marcó un oscuro ciclo para Europa que culminó en el Holocausto.

La increíble odisea de la Legión Checoslovaca: Un ejército sin patria que se vio envuelto en una guerra mundial, una revolución comunista y una guerra civil, y que tuvo que atravesar un continente entero para volver a su hogar.

Historias de la Gran Guerra: Una colección de anécdotas curiosas sobre el conflicto ocurrido entre 1914 y 1918. Desde la tregua de Navidad que se dio entre soldados enemigos hasta el heroísmo de los soldados africanos que lucharon en el ejército del Káiser.

1938: APARICIÓN DE SUPERMAN


Superman: 80 años del Hombre de Acero: Aquí hago una entrañable reflexión sobre quién es Superman, cómo ha impactado su mito en nuestra cultural y cuál es el significado de su historia a lo largo de sus ocho décadas de existencia.

Lois y Clark: Lois Lane es una de las mujeres más importantes en la historia del cómic. Aquí hablo de cómo ha evolucionado su personaje y qué representa en la cultura contemporánea, además del ideal romántico en su relación con Superman.

Superman contra el racismo: Recientemente se ha hablado de la politización de los cómics, pero ya en la década de los 70 hubo historias en las que se abordaba el tema del racismo, con críticas sociales bastante atrevidas para la época.

Umberto Eco y el mito de Superman: Hace más de 50 años, el gran intelectual italiano hizo un brillante y ya clásico análisis del mito superheroico. ¿En qué consiste ese análisis y qué tanta actualidad tiene aún? Este es el análisis del análisis.

1968: UN AÑO REVOLUCIONARIO


El año que conmocionó al mundo: Mil novecientos sesenta y ocho fue el año de la Primavera de Praga, de la Revolución de Mayo de París, del Movimiento Estudiantil de México y la Matanza de Tlatelolco. Fue el año en el que el movimiento hippie y la contracultura impactaron más que nunca. Éste es un resumen de aquel año, inspirado por la lectura de un libro de Mark Kurlanksy.

Lucy en el Cielo con Diamantes: Escrito en 2008 para conmemorar los cuarenta años del 68, y publicado por primera vez ahora, es la crónica de un primer viaje en LSD, tal como me la contó el amigo de un amigo…

A 50 años del Kool-Aid psicodélico: En 2018 murió el gran escritor y periodista norteamericano Tom Wolfe, justo cuando se cumplían cinco décadas de la publicación de su libro más famoso: una crónica de las andanzas de Ken Kesey y los Merry Pranksters, íconos de la contracultura hippie.

Ni perdón ni olvido: Un mosaico narrativo: El Movimiento Estudiantil de México es uno de los episodios más relevantes de la historia contemporánea de nuestro país. En esta entrada, tomé fragmentos selectos de algunos de los mejores libros al respecto para construir un mosaico narrativo que permita entender qué sucedió y qué significó.

______________________________________________________

¡Ahora sí, con los libros! Vienen ordenados de la mejor pareja hasta la muy más mejor. Para reseñas más detalladas, hagan click en las portadas de los libros:


5
El 68


1968: El año que conmocionó al mundo de Mark Kurlansky: Este libro recorre cada una de las estaciones del 68, relatando los acontecimientos importantes que marcaron la historia. Para comprender cada suceso y fenómeno, nos cuenta los antecedentes que llevaron al fatídico año, y las consecuencias que tendría a corto y mediano plazo.

El libro fue una gran fuente de información sobre muchos asuntos de los que no sabía casi nada. Por ejemplo, ignoraba que el movimiento estudiantil polaco había sido tan grande e importante, y desconocía los detalles de lo ocurrido en lugares como Alemania, Inglaterra, Italia o Canadá.

Otros aspectos importantes de la geopolítica de los 60 son abordados, como la situación de Israel, la guerra en Biafra, el gobierno de Pierre Trudeau en Canadá y la consolidación del régimen castrista en Cuba. Tampoco podría dejar de lado la parte cultural, con la música, los libros y el cine que hicieron historia, la forma en la que la TV estaba cambiando la manera en que la gente se informaba, o cómo las drogas recreativas constituían el corazón de un auténtico movimiento cultural.

El libro cierra con reflexiones sobre lo que ha significado el 68 para la posteridad y contiene lecciones valiosas para las generaciones que quieran hacer el intento de cambiar el mundo. Qué estrategias resultaron efectivas, qué errores se cometieron, qué abusos por parte del poder no se pueden permitir otra vez, en qué promesas ya no se puede confiar más; pero, sobre todo, cómo la fuerza de la juventud, impulsada por ideales, es capaz de poner de cabeza el orden social y sembrar las semillas de cambios venideros.


Ponche de ácido lisérgico de Tom Wolfe: Ni más ni menos que la historia de Ken Kesey, figura icónica de la contracultura sesentera, quien popularizó el uso del LSD y definió el estilo de vida de los que llegarían a ser llamados hippies.

Kesey y su pandilla adoptaron el nombre de Merry Pranksters, los alegres bromistas, y vivían de forma comunal en su casa, rodeada de bosques que pronto fueron cubiertos por obras de arte improvisadas, equipos de luz y sonido, y decoración estrambótica. Fue con ellos que nació el estilo de vida hippie, los accesorios que se volvieron una moda, el arte psicodélico y, sobre todo, la reverencia a las drogas alucinógenas, en especial la marihuana y el LSD.

Kesey proyectaba y realizaba “fantasías”, eventos cuyo propósito era experimentar con vivencias que rompieran los límites de la experiencia. Una de las fantasías más famosas de los Merry Pranksters fue un recorrido de Estados Unidos, de costa a costa, en el famoso autobús escolar Furthur, pintado y tuneado para cubrir las necesidades psicodélicas de los viajeros. Atravesando el país en 1964, los Pranksters sembraron tendencias que llegarían a abarcar todo el país e iniciaron a muchas personas en el uso de los alucinógenos.

La obra es espectacular, alucinante. No sólo me permitió conocer más a fondo la contracultura sesentera, sino que de hecho planteó en mí numerosas reflexiones e inquietudes. Se gana puntos extra en mi corazón por las constantes referencias de Wolfe a los cómics, en especial los del Dr. Strange.


4
Inicio y final de la Gran Guerra


Los cañones de agosto de Barbara Tuchman: Es el clásico relato del estallido y el primer mes de la Gran Guerra, un influyente libro que ha merecido elogios a lo largo de las décadas. Tuchman tiene un gran talento como narradora. Uno casi siente que le están contando una novela con sus protagonistas y antagonistas, con sus giros argumentales y diálogos memorables. Llegamos a conocer, como si estuviéramos allí, a individuos como Helmut von Moltke, Joseph Joffre, sir Douglas Haig y otros.

Es un relato sobre la estulticia humana, sobre orgullo, ceguera y obstinación absurdas: la falta de preparación del ejército ruso, la cerrazón de los alemanes para cambiar sus planes, la poca voluntad de los ingleses para cooperar con sus aliados. Y, siempre presente, la doctrina de atacar por atacar, ofensiva a ultranza, la creencia de que un espíritu guerrero era lo que hacía falta para ganar.

Lo importante del primer mes de la guerra, de esa “fase de movimientos” en las que los ejércitos aun se enfrentaban a la antigua y no se habían metido a las trincheras, es que marcó lo que serían los cuatro años siguientes. Las decisiones estúpidas, los actos atroces, la falta de preparación de las primeras acciones militares sellaron el destino de una guerra.


Adiós a las armas de Ernest Hemingway: Me pareció adecuado parear con un ensayo sobre el inicio de la Gran Guerra, una novela sobre su final. En parte es autobiográfica, pues Hemingway, al igual que su protagonista Frederick Henry, fue voluntario para conducir una ambulancia militar en el frente italiano, y al igual que su personaje, fue herido en aquel campo. Jovencísimo, pues si consideramos que Henry tendría la misma que edad que Hemingway, habría contado con tan sólo 18 años cuando se fue a servir con el ejército italiano.

En el frente, Fred Henry conoce a una hermosa enfermera británica, llamada Catherine, con la que inicia un apasionado romance. Tras ser herido durante un bombardeo, y con el sorpresivo avance de las fuerzas alemanas que derrotaron a los italianos en la batalla de Caporetto (1917), Fred y Cat emprenden la huída, con la esperanza de encontrar un reducto lejos de la guerra. El problema es que la muerte los sigue a donde quiera que vayan.

Los pasajes que tratan sobre la guerra en sí me parecieron dotados de una gran potencia para transmitir no sólo el horror del conflicto bélico moderno, sino el sentido trágico de la existencia humana misma. Excelentes diálogos entre nuestro protagonista y otros personajes, como el cura o el viejo conde, muestran la profundidad de las ideas del autor más allá del fiel reflejo de un acontecimiento catastrófico que dio luz al siglo XX.


3
El mito de Frankenstein


Romantic Outlaws de Charlotte Gordon: Este libro narra las extraordinarias vidas de Mary Shelley y su madre Mary Wollstonecraft. Fue la mejor elección que pude haber hecho. Gordon construye una biografía paralela de madre e hija, en la que los capítulos sobre cada una se van alternando. Ambas sufrieron muchas tribulaciones, rechazo social, abandono, soledad; vieron que sus obras, hoy canónicas, fueron despreciadas por sus contemporáneos.

Por supuesto, buena parte del libro consiste en mostrarnos las dificultades que enfrentaron por el sexismo de sus tiempos. Nos señala cuán revolucionarias eran las ideas de estas dos mujeres, incluso para los estándares de los círculos más progresistas de aquellos años. Ambas Marys usaron sus plumas para denunciar las injusticias de su época. Pero fueron incluso más allá y se atrevieron a vivir de acuerdo a sus ideales, desafiando los convencionalismos de lo que se consideraba “respetable”.

Aprendí mucho leyendo este libro. De la vida de Mary Wollstonecraft, aprendí que ella no fue únicamente una lúcida pensadora de la Ilustración, no sólo alguien cuyo agudo intelecto se enfrentó al de gigantes de la talla de Edmund Burke (uno de los más notorios intelectuales conservadores), sino una mujer apasionada que hablaba desde su experiencia de vida y que vivía según sus ideales (y pagaba el precio por ello).

De Mary Shelley aprendí que "Frankenstein" es una obra mucho más personal de lo que yo había entendido las primeras veces que la leí, pues ella vivió lo que significa ser una marginada social, rechazada hasta por su propio padre. Siempre he considerado Frankenstein como una obra brillante, pero por primera vez entendí lo importante del hecho de que su autora sea una mujer.


Frankenstein de Mary Shelley: Uno de los libros que más marcaron mi juventud; es la tercera vez que lo leo, pero la primera lo hice en su idioma original. Mi propósito era celebrar su 200 aniversario y estoy muy contento de haberlo hecho. Mucho más que un relato de espantos, Frankenstein es una novela en la que chocan las visiones del mundo de la Ilustración y el Romanticismo. Es una ventana al mundo de los debates científicos y tecnológicos de principios de la Revolución Industrial.

Es el testimonio de una joven casi adolescente (y ya dos veces madre) que había sufrido demasiado a muy corta edad. Es el lamento de una humanidad abandonada a su suerte por un creador distante e indiferente. Es una obra fundacional para los géneros de la ciencia ficción y el horror. Es todo eso y mucho más.

Nunca se lee un mismo libro más de una vez. Como lectores nos vamos llenado de experiencias que transforman nuestras miradas. En esta ocasión, pude ver en "Frankenstein" mucho más de lo que había captado en mi adolescencia y a mis ventitantos (las primeras dos veces que lo leí).


2
La mente humana


Cómo funciona la mente de Steven Pinker: Esta pareja de libros no celebra ningún aniversario, sólo mi interés por comprender uno de los fenómenos más complejos y fascinantes del universo. Ambos me rompieron el cerebro y me dejaron con más aprendizaje y cambios en la forma de ver la realidad que cualquier otro que haya leído este año.

El libro de Pinker trata precisamente de lo que dice el título, cómo funciona la mente, basándose en los dos paradigmas más avanzados en las ciencias cognitivas: la teoría computacional de la mente y la psicología evolutiva. A la vez erudito, claro y ameno, Pinker nos guía por temas complejísimos mientras nos provee del conocimiento de ramas tan diversas como la neurociencia, la antropología y la filosofía de la mente, aderezando todo con ejemplos divertidos e interesantes del arte, la historia y la cultura pop.

Los primeros cinco capítulos son un “mindblow” monumental. En ellos, Pinker nos hace pensar en las acciones más sencillas que realizamos en la vida cotidiana, como mover los dedos de la mano, y nos obliga a verlos bajo la luz de la ciencia, como los hechos maravillosos y extraordinarios que son en realidad. Cómo procesamos la información, clasificamos conceptos, ponemos límites a nuestras definiciones, extraemos conclusiones nuevas a partir de ciertos conocimientos dados. Pinker aborda estos temas de tal forma que se siente como un viaje de autodescubrimiento, que nos hace apreciar e impresionarnos de nuestras propias capacidades mentales y nos impulsa e ejercitar el pensamiento crítico. Un capítulo enteramente dedicado a la percepción visual, algo que damos tan por sentado, es uno de los más fascinantes.

Otro más explica con una gran claridad los procesos de selección natural que dieron origen a la diversidad de la vida en la tierra y, también, a nuestra mente. Los últimos tres están dedicados a temas delicados: los sentimientos, las relaciones humanas, la familia, la amistad, las diferencias entre los sexos, la creación artística, las creencias religiosas y el impulso que nos lleva a hacernos las más profundas y complicadas preguntas filosóficas. El libro abarca tanto y cada párrafo contiene tanta información y reflexiones sin desperdicio, que es difícil hacer un resumen que le haga justicia. Además, es uno que habría que leer muchas veces, porque cada cosa te impresiona tanto que corres el riesgo de olvidar la anterior que te impresionó.


La conciencia explicada de Daniel C. Dennett: Como su nombre lo indica, trata de explicar cómo surge el fenómeno que llamamos “consciencia” en un cerebro humano. Para ello echa mano de diversas disciplinas, como las neurociencias, las ciencias cognitivas, la psicología evolutiva, la inteligencia artificial y la filosofía de la mente. El resultado es un libro de ésos que se dedican a romperte la cabeza.

La mayor parte está dedicada a derrumbar nuestras nociones comunes sobre la consciencia. Estamos acostumbrados a pensar que existe un “yo” indivisible, un actor central que recibe información de los sentidos y toma decisiones sobre las acciones voluntarias del cuerpo. Pero no hay forma de aceptar esta premisa sin caer en el viejo dualismo cuerpo-alma, el “fantasma en la máquina” de Descartes.

Incluso quienes no creen en un alma espiritual tienen problemas para concebir la mente en términos distintos; son algo así como “materialistas cartesianos”. Debe haber un centro de control, una neurona de oro, un homúnculo dentro de nosotros que percibe lo que los sentidos le presentan en un “teatro cartesiano”. Pero esas creencias sólo aplazan enfrentarse al problema: ¿Cómo piensa este homúnculo? ¿Cómo ve este homúnculo? ¿Hay una mente dentro de la mente? ¿Hay sentidos para percibir lo que perciben los sentidos?

Si algo me quedó claro al leer este libro, es que un montón de cosas que damos por sentadas sobre el funcionamiento de la mente humana en realidad son desconcertantes. Nuestro sentido común al respecto carece, valga la paradoja, de sentido. No puede existir un teatro cartesiano, no puede existir un yo central. También aprendí sobre cómo se hace buena filosofía en la actualidad, no con chaquetas mentales construidas sobre el vacío, sino con una rigurosa interacción con la ciencia. Estoy decidido a aprender más al respecto.


1
La Revolución Francesa



Revolución e Imperio de National Geographic: Ok, voy a hacer trampa con mi propio esquema y es que el primer lugar de esta lista no está formado por una pareja de libros, sino por una novela y una edición especial de una de las mejores revistas del mundo. Esto es así simplemente porque la novela en cuestión es el mejor libro que leí en todo el maldito año, y ya que no le encontré pareja entre todos los otros libros, y ya que fue el primero que leí en enero, decidí terminar diciembre chutándome este volumen.

Cuenta de forma muy detallada y comprensiva los sucesos de la Revolución Francesa y las Guerras Napoleónicas, un ciclo entre 1789 y 1815 de acontecimientos que cambiaron para siempre la historia del mundo, hasta tal punto que se consideran el inicio de la Edad Contemporánea. La lectura me fue muy útil para comprender algunos episodios que hasta entonces me eran algo confusos, en especial todo lo que pasa entre la ejecución de Robespierre y el ascenso de Napoleón al poder.

Además de un texto narrativo esclarecedor, la edición de la NatGeo destaca por sus imágenes, entre fotografías, mapas, cuadros conceptuales y demás. Es una obra breve (150 páginas), pero ideal para tener una visión general de una época tan importante de la historia.


Historia de dos ciudades de Charles Dickes: ¡El mejor libro del año! ¡El mejor libro en los últimos dos años! Es un libro grandioso, que me ha dejado con muchas ganas de leer más de su autor. Dickens es un genio: un maravilloso narrador y un prosista prodigioso. Su manejo del lenguaje para referirse a escenario y acciones de formas completamente nuevas e inusitadas es de un nivel que sólo le había visto a Shakespeare. El pasaje de la toma de la Bastilla es una de las muestras de narración más poderosas que haya leído en lengua inglesa.

Su manejo de la intriga y las emociones son ejemplares para lo que debe ser un gran cuentacuentos. Está llena de sorpresas y giros argumentales. Sin embargo, Dickens nunca se saca nada de la manga; todo lo que habría de suceder y de revelarse, queda establecido de antemano, pero sólo te das cuenta después de que sucede. Cada personaje, cada suceso, tiene una razón de ser.

La novela transcurre en las últimas décadas del siglo XVIII, en tiempos de la Revolución Francesa. Las dos ciudades en las que se desarrolla la acción son París y Londres. Dickens nos transporta a “la mejor de las épocas, la peor de las épocas”. Los temas más sobresalientes de la novela son la duplicidad y los paralelismos. Londres y París. La opresión de los aristócratas y la de los jacobinos.

La Revolución es tan salvaje que como ya la conocemos, con sus decapitaciones por cientos y su paranoia persecutoria contra los “enemigos del pueblo”. Pero la brutalidad opresiva del Ancien régime, en que los aristócratas explotaban y mataban de hambre a los campesinos y aldeanos, queda expuesta también. La violencia revolucionaria es mostrada como el resultado de siglos y siglos de opresión. No deja de ser una advertencia de cómo la búsqueda de la justicia puede convertirse en algo monstruoso, y que la destrucción de un régimen opresivo engendre una nueva generación de opresores. De cómo el dogmatismo intransigente y el pensamiento “ellos vs nosotros” puede llevar a ciclos interminables de violencia.


¿Y ustedes qué me dicen? ¿Cuáles fueron sus mejores libros del año anterior? ¿Han leído alguno de esta lista? Espero sus comentarios y les deseo un feliz inicio de año.

2 comentarios:

Oliver Alfonzo Bernal dijo...

Todos los años en los primeros días de Enero me doy mi vuelta de rigor por acá para ver tu lista. Nunca comento, pero llevo leyéndote desde los 14 años (ahora tengo 21) y si bien ya no estamos de acuerdo con muchas cosas, si has influido mucho en mi forma de pensar.

Well, este año mis lecturas estuvieron muy marcadas por la situación de mi país.

*Los Desposeídos de Úrsula K. Le Guin. No pude evitar pensar en el artículo que hiciste sobre el ciclo del Ekumen, así que me apoderé de él tan pronto lo vi en una librería de viejo. Me puso a dudar y a cuestionar tanta cosas que estuve varios días sin poder sacármelo de la mente. Las escenas de la infancia dogmática de Shevek en medio de la utopía no tan utópica y la forma en que demuestra la mezquindad de los puristas ideológicos me conmovieron muchísimo.

*Fouché de Stefan Zweig: la pluma de Zweig nos traslada de una manera que sorprende y fascina a las acciones y a la mente de uno de los más brillantes (y sucios) políticos de la revolución francesa. Las reflexiones que hay sobre la actividad política y el poder son de las mejores páginas que he leído sobre el tema. Zweig merece un lugar de oro en la historia de la literatura.

*La vida está en otra parte de Milan Kundera: Imprescindible, igual que todo lo que haya escrito su autor. Las reflexiones filosóficas sobre el amor, el sexo, la maternidad y la libertad en medio de una atmósfera totalitaria lo ponen casi a la altura (casi, casi) de La Broma y La Insoportable Levedad del Ser.

*Trilogía sucia de la Habana: Pues, resulta que Anclado en tierra de nadie, un libro que recomendaste hace algunos años, forma parte de una trilogía. No se consigue en Venezuela (¿por qué será?) así que lo leí de un pdf muy mal transcrito. Me encanta lo espontáneo y lo soez del estilo de Pedro Juan y me perturbó bastante ver lo similar que es la Venezuela de Maduro con la Cuba del período especial. La única diferencia es que allá huyen en balsas y acá lo hacen a pie.

*Patria o Muerte de Alberto Barrera Tyszka: Como Venezolano, considero que es lo mejor que se haya escrito sobre la tragedia que estamos viviendo. Una historia que aborda la escasez, la violencia, el resentimiento social, la polarización política, la represión y persecución y la falta de esperanza que hay en este país. Las últimas líneas del libro aún se han quedado grabadas en mi mente.

*Si una noche de invierno un viajero de Italo Calvino: un juego total con el lector y con el acto de mismo de leer y escribir, de la forma en que solo Calvino lo sabía hacer. Leer la historia de la lectura de un libro es el mejor experimento que haya visto dentro de un libro.

*El pasajero de Truman de Francisco Suniaga: En 1945, en Venezuela se iba a elegir por consenso de todas las fuerzas políticas a Diógenes Escalante, un hombre intelectual, con un plan de gobierno modernizador y de firmes valores democráticos, como presidente de Venezuela. Es decir, el ejército, los comunistas, Acción Democrática (nuestro PRI, dirigido por el legendario Rómulo Betancourt) y los viejos caudillos apoyaban al mismo candidato. Y súbitamente, pocos días antes de asumir el cargo, Escalante se volvió loco. Creo que explica muchas de las cosas que tienen, no solo a Venezuela, sino a Latinoamérica como está a través de la tragedia del Dr. Escalante.

*A Game of Thrones de George R.R. Martin: ¿Qué puedo decir que no se haya dicho ya sobre esta obra maestra?

Trataré de comentar más este año. ¡Un abrazo, Maik!

Maik Civeira dijo...

Hola, Oliver:

Muchísimas gracias por comentar y por tus recomendaciones. Ahora mismo tomo nota de lo que recomiendas; se ve buenísimo. Espero que los tiempos arduos para Venezuela no duren mucho más. Te mando un abrazo y buenos deseos para el año que inicia.

LinkWithin

Related Posts with Thumbnails