Crossing over / Encuentros extraños X: Héroes de tinta - Ego Sum Qui Sum

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sábado, 17 de diciembre de 2022

Crossing over / Encuentros extraños X: Héroes de tinta

 

Hola, personas de carne y hueso que todavía leen este blog. Antes de que lo convierta en una página dedicada a poner imágenes generadas por IA de películas que nunca existieron, prosigamos con nuestro recorrido por algunos de los crossovers más locochones de la historia del cómic. Las entradas anteriores han sido:

 

En la entrada anterior presentamos a nuestros protagonistas: héroes del pulp de las décadas de los 30 y 40, que las generaciones más jóvenes sólo conocen de referencia, pero que fueron para sus abuelos tan populares y conocidos como hoy en día lo es Iron Man. Para un historia completa de estos personajes y cómo fueron los precursores de la ficción superheroica que hoy nos invade por todas partes, chequen mi serie Los héroes antes de los superhéroes.

 

En años recientes la editorial Dynamite se ha hecho con los derechos para publicar una gran cantidad de personajes de todas las épocas, juntando con ello un panteón de héroes que rivaliza con los de Marvel y DC. Y, para sacarle jugo, Dynamite ha armado encuentros que habrían sido imposibles en los medios originales en los que debutaron estos personajes. Así, la mayoría de los títulos que aquí les presento son de esa editorial. Algunos de ellos les sorprenderán.

 

The Shadow / Green Hornet: Dark Nights de Michael Uslan y Keith Burns (2014): Con Dynamite consolidándose como el nuevo sello de los personajes originados en otros medios, llega éste, el primer crossover entre la Sombra y el Avispón Verde, dos personajes que gozaron de popularidad inmensa en las décadas de los 30 y 40. Me gustó de esta historia que estuviera llena de referentes históricos, pues los héroes tienen que detener los planes de Shiwan Khan, quien trabaja en esta ocasión para las Potencias del Eje y pretende desestabilizar a los Estados Unidos antes de que estalle la Segunda Guerra Mundial. Veremos además a personajes como Franklin D. Roosevelt, a Henry Ford como el simpatizante del nazismo que fue, a Nikola Tesla como aliado de la Sombra, un vasto mundo subterráneo bajo las calles de Nueva York, y referencias a los cómics de Marvel y DC que hicieron su aparición en 1939, entre otras chuladas. Es un cómic bastante bueno; lo único que no me encantó fue que la trama girara alrededor de un macguffin, pero ya qué.

 

The Rocketeer and The Spirit: Pulp Friction de Mark Waid, Paul Smith, Loston Wallace y J Bone (2014): Rocketeer es un personaje creado en los 80, pero que se inspira fuertemente en las historietas, revistas pulp y seriales cinematográficos de los 30 y 40. Así, va de maravilla con otros personajes de esta lista, incluyendo al Espíritu, con quien protagoniza este crossover, que no puedo sino calificar como tremendamente divertido. Waid es uno de mis escritores favoritos, un conocedor profundo de la cultura comiquera, y en esta ocasión, junto a los tres artistas, teje una aventura a la vez graciosa y emocionante, que recrea el espíritu de las historietas de aquellos días lejanos. Los villanos Benedict Trask y el Pulpo forman una alianza para privatizar las ondas de radio que servirán como canales de comunicación de un nuevo medio: la televisión, porque han desarrollado una tecnología que les permitirá transmitir más que imágenes y sonidos… Esperen mucho humor, buenas peleas, sensuales chicas pin-up, y la clásica trama de salvar a Franklin D. Roosevelt de los nazis.

 

Legenderry: A Steampunk Adventure de Bill Willingham y Sergio Dávila (2015): Ay, por Crom, esto prometía tanto y fue tan decepcionante y malo que acabé molesto. La idea tenía potencial: un mundo steampunk en el que coexisten varios héroes del pulp: Sonja la Roja, el Avispón Verde y Kato, Zorro, Flash Gordon, el Fantasma y Vampirella; más otras propiedades licenciadas por Dynamite que realmente no pegan mucho con los otros personajes: el Hombre Biónico, Silverstar y Captain Victory. Estos últimos dos son creaciones de Jack Kirby poco conocidas y se me hace que sólo las incluyeron porque Dynamite quería empujar a estos personajes a la popularidad. Bueno, pues la trama es genérica, básicamente es sólo Sonja andando de aquí para allá y topándose con los otros héroes, cada vez enfrentándose a patrullas de esbirros desechables a los que masacran con un gore que desentona por completo con el tipo de historia y el arte. Que, por cierto, se supone que la identidad de Sonja es un gran plot twist, pero no sé a quién esperaban sorprender con eso. El final es de lo más anticlimático, una simple batalla con mucho gore pero sin ninguna tensión ni suspenso tras la cual todas las líneas argumentales principales quedan inconclusas; se ve que Dynamite quería esta miniserie como punto de partida para series particulares de cada personaje en versión steampunk, pero no pegó. ¿Y cómo iba a hacerlo, si obviamente era un ardid comercial sin corazón? El arte está bien, en el sentido de que los dibujos están bien hechos, pero es muy poco creativo; no vuelves steampunk algo nomás poniéndole googles de bronce y hebillas por todas partes. Digo, ¿cómo vuelves steampunk a un personaje que ya está en el siglo XIX como es el Zorro? Ah, pues le pones unos engranes a su sombrero. A ese nivel está la cosa. Y ni siquiera me hagan empezar con el world-building, que no tiene ningún sentido, y cae en todos los clichés malos que menciona Terrible Writing Advice cuando habla de steampunk. El escenario nomás es así porque “se ve chido” y está de moda, pero no retoma nada de lo que hace a este subgénero relevante, como la crítica de la industrialización.

 

Swords of Sorrow de Gail Simone, Emma Debby, Marguerite Bennet, Nancy A. Collins, Mikki Kendall, Leah Moore, Mairghread Scott, Erica Schutlz, Willow Wilson, Sergio Dávila, Dave Acosta, Mirka Andolfo, Ronilson Freire, Francesco Manna, Rod Rodolfo, Noah Salonga y Crizam Zamora (2016): Uff, si ven tantos nombres es porque éste se trata un encuentro masivo de proporciones épicas. Podríamos decir que es la versión femenina de Masks, excepto que se lleva a aquel cómic de calle en cuanto al número de personajes que aparecen y a las dimensiones épicas que alcanza la historia. La Bruja de los cuentos recluta a un megaequipo de heroínas de diferentes universos para luchar contra el Príncipe Azul y sus planes misóginos con un ejército de zombis sacados de la manósfera. Sí, es un cómic abiertamente feminista, y se aguantan. Es uno de esos crossovers masivos que tanto le gustan a Dynamite, e incluye a personajes clásicos y nuevos. Los principales, sin embargo, provienen del pulp, el cómic de la Era Dorada y la literatura: Vampirella, Dejah Thoris, Sonja la Roja, Jana de la Selva, Jane Porter, Irene Adler, Miss Fury, Masquerade y Mulan Kato. El cómic es realmente bueno, en especial si leen este volumen que incluye no sólo la serie principal sino todos los tie-ins.

 

The Twilight Zone: The Shadow de David Avalone y Dave Acosta (2016): Ok, ésta es una de las ideas más originales e intrigantes con las que me he topado en cacería de crossovers, porque es la primera vez en que hay no un encuentro entre dos héroes, o el viaje de un protagonista a una locación proveniente de otra obra, sino la introducción de un concepto proveniente de una serie en la historia de un personaje de oirgen muy distinto. O sea, es como si la Sombra se viera de pronto en un capítulo de La Dimensión Desconocida. Y el resultado, oh vaya, es realmente bueno. Nuestro héroe pulp recibe una lección de humildad al verse transportado a otros cuerpos y otras identidades. Primero es Lamont Cranston, el hombre cuya identidad la Sombra ocupa; luego es un actor (claramente Orson Welles, pero con otro nombre) que hace la voz de a Sombra en un programa de radio; por último entra en la piel en un precarizado escritor de pulps, el inventor de la Sombra. Es un viaje alucinante, como buen capítulo de la clásica serie televisiva. Lo recomiendo muchísimo.

 

Masks 2 de Cullen Bunn y Eman Casallos (2016): Segunda parte del gran crossover de héroes del pulp. En esta ocasión el reparto se expande para incluir a Black Sparrow, Lady Satan y Thunderbolt, además de los descendientes del Avispón Verde y Kato. Ese Thunderbolt no es un personaje de pulp, sino un superhéroe creado en los 60, por lo que parecería estar fuera de lugar, excepto que esta aventura es mucho menos pulpy y mucho más superheroica que la anterior. Es más, al leerlo sentí que perfectamente pudo haber sido una aventura de la Liga de la Justicia o los Vengadores. Por ejemplo, los poderes de personajes como Green Lama y Black Terror parecen aumentados con respecto al anterior, llegando a ser respectivamente como los Dr. Strange y Superman de este cómic. Por su parte, The Spider inventa una máquina del tiempo como si nada. El cómic está divertido y tiene buen ritmo. Trata de viajes en el tiempo, y tres generaciones de héroes que deben unir sus fuerzas para detener a una villana conocida como la Muerte Roja. Eso implica que habrá dinosaurios y zombis posapocalípticos, lo cual el siempre un plus. Aunque las reglas del viaje en el tiempo no están definidas, porque a veces parece que es un bucle fijo, pero otras es posible cambiar el pasado. No hay que pensarlo mucho. Hay una parte en la que se comienza a desquebrajar el tejido del espacio-tiempo y nuestros héroes se transforman en extrañas versiones de sí mismos; esa parte está simpática y creativa. Sería mamón quejarme de que pusieran tiranosaurios y alosaurios en la misma época, pero no puedo dejar pasar que visitan Egipto durante la construcción de las pirámides pero en una fecha que es como tres mil años después de que ya estuvieran hechas.


Flash Gordon: Kings Cross de Jeff Parker y Jesse Ham (2017): Pues ya me había leído todos los anteriores, así que qué más me daba terminar esta saga épica de los héroes de King Features. De todas las aventuras, ésta es la más simple de todas, sin subtramas, sin giros argumentales, sin desarrollo de personajes. Pero me gustó el arte de Jesse Ham, que tiene un regusto a cómic clásico que le va muy bien a estas aventuras. Ming logra teletransportar un continente entero a la Tierra, para desde ahí iniciar la conquista de nuestro planeta, y nuestros héroes de siempre corren a combatirlo. Todo pasa nomás porque le conviene a la trama. Es muy simplón y no se pierden de nada brincándoselo pero, al igual que toda esta serie, está entretenido. Eso sí: mientras leía todos estos volúmenes no dejé de pensar que habría estado mejor hacer que el cómic estuviera ubicado en los 40 y hecho en estilo retro. Hay personajes que no puedes sacar de su época sin que pierdan su encanto.

 

Batman / The Shadow de Scott Snyder y Tim Sale (2017): No me gusta el estilo de Scott Snyder. Sus personajes supuestamente humanos están chetados a niveles inverosímiles; especialmente su Batman y su Joker son casi seres infalibles e inmortales. Sus historias están llenas de crueldad y violencia gratuita. La apoteosis de su estilo insufrible es esa payasada que fue todo el arco argumental del Multiverso Oscuro. Es un edgelord casi del calibre de Mark Millar. Podría seguir despotricando, pero no he dicho nada de este cómic. Bueno, todo lo que dije para describir la obra de Snyder aplica aquí. La Sombra se convierte en un avatar de horrores cósmicos que ha perdido todo contacto con su humanidad. Tras una herida que casi lo mata y una cirugía poco menos que milagrosa, Batman se levanta a los segundos de que le cosieran los puntos y dice “ale, a seguir con los karatazos.” Bueno, por lo menos introduce algunos elementos interesantes, como que la Sombra había estado entrenando a Batman a lo largo de los años a través de identidades como la de Henri Ducard. Hay una escena bien chida en la que la característica carcajada de la Sombra eclipsa a la del mismo Joker. Además, el arte está padre y el cómic no es aburrido, porque, eso sí, tiene acción tras acción sin parar. A lo mejor los fans de Snyder lo disfrutarán. Lo dejo en regular. Ah, y ésta es una nueva continuidad, que ignora los encuentros ocurridos en la Edad del Bronce.

 

The Shadow / Batman de Steve Orlando y Giovanni Timpano (2018): Tengan en cuenta que vine a este cómic sin esperar gran cosa después de la primera parte, y quizá en otro contexto la juzgaría diferente, pero me gustó mucho más. La verdad es que Snyder había hecho algo interesantón al sentar las bases de una mitología que sólo tenía sentido en el universo que comparten Batman y la Sombra en estos crossovers. Pues Orlando supo sacarle mucho jugo a eso y crear una historia en la que estos personajes no sólo se lucieran, sino que tuvieran un verdadero arco de desarrollo. Esta historia tiene como antagonistas Shiwan Khan, archinémesis del héroe pulp, haciendo mancuerna con Ra’s Al Ghul, como parte de una conspiración secreta que ha estado moviendo los hilos del mundo desde hacía más de un siglo (y creada por ni más ni menos que James Moriarty). Batman y la Sombra tendrán que trabajar en conjunto y enfrentar miedos e inseguridades si quieren vencer a estos enemigos, pues la vida y el destino de Damian, el único hijo de Bruce Wayne, está en juego. Es un crossover bastante bueno, con un final que concluye de forma satisfactoria esta saga.

 

Green Hornet ’66 meets The Spirit de Fred van Lente y Bob Q (2018): ¡Dos justicieros enmascarados enfrentados al bajo mundo! Es un cómic bastante bueno, con una historia divertida y original llena de sorpresas, giros y guiños. Este Avispón Verde es el de la serie de TV de los 60 que los niños de los 80 solíamos ver en repeticiones; la que incluía al legendario Bruce Lee. En esta historia, el Espíritu ha dejado de ser visto desde una década antes. Su colaborador Ebony White, lleva el manto del vigilante. Un jefe criminal llamado Kid Kraken quiere hacer que el Espíritu salga de las sombras, y el Avispón Verde está tras su pista también. El resultado es la clase de aventura que uno esperaría del encuentro entre estas dos leyendas, incluyendo varias referencias simpáticas a la cultura sesentera. Será de mucho agrado para los fans.

 

Zorro in the Land that Time Forgot de Mike Wolfer y Alessandro Ranaldi (2020): Si alguna vez habían querido ver al Zorro enfrentando dinosaurios con su látigo y espada, éste es el cómic para ustedes. Es bastante bobo, la verdad, aunque tiene cierto encanto. Es que la premisa está forzadísima. ¿Por qué del pueblito de Reina de los Ángeles, un enclave en las fronteras del Imperio Español, partiría la expedición de un explorador italiano hacia remotas tierras australes, en especial habiendo un montón de puertos españoles en Sudamérica? Pues para poder mandar a Diego de la Vega a Caspak, por supuesto. ¿Por qué todos los animales de esta tierra prehistórica creada por Edgar Rice Bourroughs se portan como monstruos psicóticos que atacan sin temor embarcaciones mucho más grandes ellos, llenas de hombres armados? Pues para que el Zorro pueda pelear contra pterosaurios y tigres dientes de sable, claro está. Entonces, se trata de una aventura medio absurda y sin sentido, pero divertidijilla, eso sí.

 

Y, ahora, como pilón, dos cómics que debían ir respectivamente en los capítulos sobre Conan y Burroughs, pero que no había leído:

 

Groo vs Conan de Mark Evanier, Sergio Aragonés y Thomas Yeates (2015): Conocí la obra de la dupla Aragonés-Evanier con las hilarantes parodias que hicieron de Marvel y DC en los noventas; son una auténtica chulada. Este cómic, por otro lado, se me hizo malosón. Era gracioso cuando satirizaban los clichés del género superheroico y los rasgos más absurdos de los varios personajes de Marvel Y DC, lo que da para un montón de chistes. Aquí, en cambio, el mismo puñado de chistes recurre una y otra vez: Groo es un idiota, a nadie le gusta la obra de Aragonés, nadie quiere a los caricaturistas… Al principio sí me reí, pero siento que la historia se extendió demasiado para cumplir con los cuatro números y como resultado se vuelve repetitiva y fastidiosa después de la mitad. En el “mundo real”, Aragonés y Evanier forman parte de una manifestación para evitar la clausura de una tienda de cómics; Aragonés recibe un catorrazo por parte de la policía, así que se vuelve loco y cree que es Conan el Bárbaro. Paralelamente, en el cómic, Conan se enfrenta a Groo por una pastelería que un ministro del rey quiere demoler. Al final acabé deseando que Conan decapitara a Groo.

 

Groo meets Tarzan de Mark Evanier, Sergio Aragonés y Thomas Yeates (2021): La secuela tardó en llegar y quizá eso dio a los creadores el tiempo para pensar mejor la historia, pues este cómic es mucho mejor que el anterior. Es muy chistoso. Creo que una de sus grandes ventajas es que inicia como una historia legítima de Tarzán y uno como lector se involucra en ella incluso antes de que llegue Groo. El arte de Yeats, quien dibuja a Tarzán y su mundo, es estupendo. Mientras, en “el mundo real”, Evanier y Aragonés van a la Comicon, y es una excelente oportunidad para parodiar las vicisitudes del mundo geek. Hay un dibujo chulísimo de las multitudes en la convención, lleno de detalles y gags visuales. Luego, por una serie de vericuetos absurdos, Sergio se pierde en un zoológico tipo safari cerca de San Diego, y tiene que huir de un peligro tras otro. A partir de aquí los chistes se escriben solos.

 

Otros crossovers masivos que incluyen a personajes pulp, así como muchos otros de la ficción en general, son League of Extraordinary Gentlemen Planetary. No los incluí aquí porque ya hice un análisis detallado de estos y Swords of Sorrow en mi entrada titulada Un mundo extraño. Y, si les interesa, también escribí una entrada sobre cómo se dieron los primeros crossovers intercompañía y se comformó una Breve historia del multiverso. Eso es todo por ahora pero próximamente habrá más encuentros extraños.

 

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2 comentarios:

Anónimo dijo...

Dices en broma algo que en realidad te molesta apenas inicia tu escrito. Te hago saber que está en tus manos corregir esa falta de gente para tanto trabajo tan arduo y cuidado. Solo déjate ya de politiquería que posa de activismo social. Déjate ya de defensas de doctrinas progres y tergiversaciones haciendo ver a los locos de hoy como los héroes luchando contra la injusticia. En realidad lo que han hecho es volverse peores que los derechas en más de una cosa y lo sabes. Te volviste un promotor fanático. Un arengador idealista de ojos vendados. Mucha gente se te fue por eso. Algunos te lo decían en comentarios antes y otros que nunca comentaban pero sí visitaban tan solo se fueron al verte. Da pena verte queriendo defender lo indefendible e incluso queriendo pasar por irreverente con intentos de sátira usando sombrero de aluminio y sacando de contexto o sobredimensionando lo que las otras facciones dicen. Y mira como está tu blog y tu trabajo. Hiciste una brillante exposición sobre El Séptimo Sello, y lo que te llegó en tu sección de comentarios fue un simplón bobalicón diciendo sandeces sobre la utilidad del uso de los cubrebocas. Tan buen trabajo y perdido en la nada. Cambia. Abre los ojos. Deja el lado que no es. Y sobre todo: entrégate más al arte y lo creativo. De defensores de ideologías manipuladoras ya tenemos de sobra.

Anónimo dijo...

Te hago saber….
Politiquería...
Ideologías manipuladoras.....
Que gran argumentación….
Debería hacer caso al anónimo…, el sabe mucho... ;)

Hola ergo, soy otro anónimo .-. que rara vez comenta, pero que frecuenta su blog y lee cada publicación desde hace un año y algo más, no siempre estoy de acuerdo con sus puntos de vista, pero quien soy yo para decirle como debe manejar su blog. Por cierto no soy fanático del comic, pero me genera bastante curiosidad que hasta se me ocurrió leer los comentarios (quizás podría encontrar alguna aportación para enriquecer el tema) y uno se encuentra con semejante comentario….

En fin, le deseo felices fiestas de fin año.
Saludos.