Hola, espero que estén muy bien, aunque el mundo se desmorone a nuestro alrededor... En marzo de 2026, en el contexto de la Feria de la Lectura de 2026, unos camaradas y yo fuimos invitados a participar en una mesa panel sobre cine y fascismo. Por mi parte, preparé una ponencia titulada “Taxonomía del cine antifascista”, cuyos esenciales les quiero compartir el día de hoy.
En realidad, el título era medio pretencioso. Lo que me propuse hacer fue una exploración rápida de las diferentes maneras en las que el fascismo ha sido representado en el cine a lo largo de las décadas. ¿Podríamos tener un criterio de clasificación? ¿Qué categorías podríamos proponer? Y es que en realidad podríamos enfocar el asunto de muchas maneras. Podríamos, por ejemplo, centrarnos en la época y país en que se produjeron las películas, o en el contexto histórico en el que se ubica la historia narrada, o hasta en su género narrativo.
Sin embargo, el enfoque que yo quise darle a este asunto fue más o menos así… Imaginé que me tocaba armar un syllabus o currículo para un curso sobre el fascismo en el cine, con énfasis en lo didáctico, que nos sirviera para entender la naturaleza de los distintos fascismos en su contexto histórico, así como para aprender sobre algunas de las mejores obras de arte cinematográfico. Con ese criterio, ¿qué categorías propondría? Fue así que nació la siguiente lista.
Para cada categoría he escogido un puñado de películas, todas las cuales son recomendables, pero además he resaltado alguna en particular, la que a mi parecer representa mejor cada concepto. Es decir, si ustedes sólo pueden o quieren ver una de cada categoría, que de preferencia sea la destacada. Por otro lado, tengan en cuenta que las categorías no son mutuamente excluyentes y que una misma película podría colocarse en dos o más.
Sobre algunas de estas obras he escrito textos en particular, desde reseñas sencillas hasta análisis detallados; en tal caso podrán leerlos haciendo click en el título correspondiente. Mi ambición es redactar por lo menos algo breve de cada película enlistada, así que dense una vuelta por aquí de vez en cuando, que procuraré ir actualizando esto. Y para que esto no se quede sólo en la mera recomendación, quiero ir poniendo enlaces para descargar al menos la película principal de cada categoría, pues el acceso a la cultura, el conocimiento y el arte es un derecho humano y que se jodan las corporaciones.
Antes de empezar, si quieren una rápida introducción sobre qué es el fascismo y por qué es importante abordar estos temas en nuestros tiempos, les redirijo a estas entradas:
Para propósitos didácticos, incluyo en esta filmografía obras que tratan no sólo de los fascismos clásicos (alemán, italiano, español), sino de los neofascismos que han ido apareciendo después de las guerras mundiales. El militarismo japonés y las dictaduras latinoamericanas del siglo XX no serían exactamente fascistas (el historiador Roger Griffin los llama parafascistas), pues les faltan elementos clave como un movimiento de masas y un líder carismático. En cambio, tienen otros muchos elementos en común como el nacionalismo extremo, el culto a lo militar, el autoritarismo violento, las jerarquías rígidas, el anticomunismo, el supremacismo étnico, el tradicionalismo sexogenérico, el gobierno por medio del terror y la brutalidad, etcétera. Así que también encontrarán cintas sobre estos temas, lo que nos permite incluir filmes de otras latitudes más allá de anglósfera.
Por último, tengan en cuenta que éste es un proyecto en desarrollo, y que es seguro que le haré correcciones y adiciones con el tiempo.
LOS PRIMEROS CLÁSICOS
Empezamos con películas que fueron producidas en tiempos del fascismo histórico, en las décadas de los 30 y 40, tanto antes como durante la Segunda Guerra Mundial y que se han convertido en clásicos del cine por derecho propio. Son cintas que nos permiten tener una idea de cómo se veía al fascismo en su tiempo, en una época en la que no era seguro que sería derrotado, y además en la que no era universalmente repudiado, ni siquiera en las democracias occidentales. De hecho, varias de estas cintas sufrieron censura por eso mismo.
Incluyo Sin novedad en el frente, pues aunque trata de la Primera Guerra Mundial y de una época en la que no había surgido el fascismo todavía, es una gran película que demuestra lo fútil y trágico de la guerra, y lo absurdo de los discursos nacionalistas que envían a jóvenes a desperdiciar sus vidas. Como el militarismo y nacionalismo son ejes fundamentales del fascismo, tanto la película como la novela de Erich Maria Remarque en la que se basa fueron prohibidas en la Alemania de Hitler.
- Sin novedad en el frente (All Quiet on the Western Front, 1930) de Lewis Milestone
- El gran dictador (The Great Dictator, 1940) de Charles Chaplin
- Casablanca (1942) de Michael Curtiz
- Mrs. Miniver (1942) de William Wylder
- Ser o no ser (To Be or not To Be, 1942) de Ernst Lubitsch
- Por quién doblan las campanas (For Whom the Bell Tolls, 1943) de Sam Wood
- Sahara (1943) de Zoltán Korda
De éstas recomiendo sobre todo El gran dictador [descargar] la película por la que Charlie Chaplin rompió su promesa de nunca hacer una película sonora. Y es que en una época en la que Hitler todavía era visto como un gran estadista y el fascismo era considerado una opción política legítima, Chaplin tenía que, literalmente, alzar la voz. En esta cinta, el legendario cómico interpreta a una parodia del dictador alemán y al mismo tiempo a un barbero judío que sufre las persecuciones del régimen. Ésta es una de mis películas favoritas de toda la vida.
Si la farsa chaplinesca les parece demasiado chusca, el otro clásico imperdible es Casablanca, sobre un grupo de refugiados de guerra en Marruecos, esperando poder salir de allí rumbo a América. Marruecos era una colonia francesa, y la Francia de Vichy era aliada de la Alemania nazi, aunque nominalmente independiente, por lo que resultaba un terreno peligroso para quienes habían huido no sólo de la guerra, sino enfrentado al fascismo, como es el caso de nuestro héroe, el checo Victor Lazlo, y nuestro antihéroe Rick Blaine, quien tras un pasado idealista se ha vuelto cínico y cansado del mundo.
Eso sí, tengan en cuenta que estas obras fueron realizadas en un momento en que no se sabía hasta dónde llegarían las atrocidades cometidas por los regímenes fascistas. Se sabía que eran tiránicos y asesinos, pero el nivel de brutalidad y deshumanización que alcanzaron desafiaba la imaginación. Entonces, aunque se les presenta como malvados, el retrato que se hace de los fascistas resulta incluso tenue comparado con lo que sabemos de ellos. Sólo por poner un ejemplo: en Casablanca, los nazis simplemente habrían matado a Lazlo y a Rick, y le habrían prendido fuego a su club sin importarles la neutralidad, la diplomacia ni la legalidad. Pero es que entonces se pensaba que había ciertos límites que un ser humano no cruzaría.
LA EPOPEYA BÉLICA
Ésta es la categoría más prolífica y popular. Se centra en acciones bélicas de la Segunda Guerra Mundial, y a menudo en personajes históricos reales. El tono suele ser épico y heroico. Son cintas que nos permiten apreciar el costo humano de derrotar al fascismo. Ésta bien podría ser la categoría ideal como entrada al tema; cuando yo era un pequeño nerd de y comenzaba a interesarme por la Segunda Guerra Mundial, fue la escala inimaginable del esfuerzo bélico, del tamaño de los ejércitos, del nivel de destrucción, lo que capturó mi imaginación adolescente. Además, son películas muy entretenidas.
No obstante, el problema es que tienden a ser anglocéntricas; la mayoría vienen de Estados Unidos y, en menor medida, del Reino Unido, principalmente porque son las industrias fílmicas con la capacidad de llevar a cabo producciones de la envergadura que se requiere. Son obras más bien sobre la guerra, y no tanto sobre el fascismo en sí, que queda caracterizado como un enemigo ciertamente malvado, pero cuya ideología no se explora a fondo. Además, su enfoque es más patriótico que antifascista en sí; la Alemania nazi (Italia rara vez aparece) es presentada más que nada como un enemigo implacable de Estados Unidos y el Reino Unido, pero no se plantea al fascismo como una ideología enemiga de la humanidad.
Umberto Eco, en su clásico ensayo sobre El fascismo eterno menciona que ser antifascista una vez iniciada la guerra era un deber patriótico, pero que el serlo desde antes era sospechoso. Los voluntarios británicos o estadounidenses que fueron a pelear contra el fascismo en España o Etiopía eran vistos con desconfianza; eran demasiado antifascistas. Bueno, estas películas son un buen ejemplo de esta actitud.
Ciertamente la Segunda Guerra se convirtió en un mito fundacional para los Estados Unidos de mediados del siglo XX, en una época en la que Hollywood aún valoraba las superproducciones, y es por eso que la mayoría de los ejemplos en esta lista provienen de aquel entonces. Ese discurso patriotero perdió fuelle tras conocerse las atrocidades gringas en la Guerra de Vietnam mientras que el cine estadounidense dio lugar al Nuevo Hollywood, que presentaba retratos mucho más crudos de la realidad social. Eso no quita que hayan aparecido algunos otros clásicos desde entonces.
- El día más largo (The Longest Day, 1962) de Darryl F. Zanuck
- Doce del patíbulo (The Dirty Dozen, 1967) de Robert Aldrich
- La batalla de Inglaterra (Battle of Britain, 1969) de Guy Hamilton
- Patton (1970) de Franklin F. Shaffner
- Un puente demasiado lejos (A Bridge Too Far, 1977) de Richard Attenborough
- Rescatando al soldado Ryan (Saving Private Ryan, 1998), de Steven Spielberg
- Dunkerque (Dunkirk, 2017) de Christopher Nolan
Ahora que si sólo pueden ver una, que sea Rescatando al soldado Ryan [descargar]. Y es que pueden decir lo que quieran de Spielberg, que si es muy cursi y muy patriotero, pero él sí que sabe hacer una película. Va de un pelotón de soldados estadounidenses que deben internarse en la Francia ocupada por los nazis para rescatar a un soldado de nombre Ryan, cuyos hermanos habían muerto en combate. La secuencia del desembarco en Normandía, que nos muestra sin tapujos la brutalidad de la guerra, es todo un logro para la historia del arte cinematográfico.
LA BANALIDAD DEL MAL
Uno de los grandes problemas que tiene el cine Hollywoodense cuando trata del fascismo es la falta de una caracterización profunda. Las siguientes películas ayudan a contrarrestar eso, pues exponen la ideología del fascismo, sus creencias, su visión del mundo y la psicología de sus seguidores o facilitadores. Y, por supuesto, todo esto nos proporciona un panorama escalofriante, pues no sólo retrata a los líderes fascistas o sus seguidores más fanáticos, sino a los tontos útiles, a los oportunistas, a los burócratas que sólo “hacían su trabajo”, a los soldados que “sólo cumplían órdenes”, a quienes apoyaron algunos aspectos del fascismo y luego se sorprendieron y espantaron porque “no pensaron que llegaría tan lejos”.
El título de esta sección se refiere al concepto de la “banalidad del mal” propuesto por la filósofa Hannah Arendt a la luz de las atrocidades nazis. Según ella, el mal no se trata de algo demoniaco o incomprensible, sino de algo terriblemente banal; implica la falta de pensamiento profundo, de negarse a ser una persona humana. Personas comunes y corrientes son capaces de actos atroces simplemente por no cuestionar al sistema del que forman parte. Por eso tantos nazis se justificaban diciendo que sólo seguían órdenes.
La desventaja es que estas películas suelen estar cargadas de mucho diálogo y muy poca acción; llegan a ser… digamos, muy “intelectuales”. Si no se tiene el contexto de los hechos que estaban teniendo lugar mientras estas personas horribles hablan y hablan de ello, puede resultar algo pesado. Para eso sirve la siguiente categoría, que se complementa justamente con ésta…
- Europa Europa (1990) de Agnieszka Holland
- Conspiración (Conspiracy, 2001) de Frank Pierson
- Amén (2002) de Constantin Costa-Gavras
- La caída (Der Untergang, 2004) de Oliver Hirschbiegel
- Mientras dure la guerra (2019) de Alejandro Amenábar
- La zona de interés (The Zone of Interest, 2023) de Jonathan Glazer
De éstas probablemente la mejor película de la lista sea La zona de interés (o al menos es la más artistosa). Trata de la vida doméstica del director de un campo de exterminio y su familia, cuya casa se encuentra justo detrás del lugar donde se lleva a cabo el genocidio. Las atrocidades ocurren en segundo plano (se oyen disparos y gritos, se ve humo, aparecen huesos…), mientras en primer lugar tenemos la banalidad de la vida cotidiana de una orgullosa familia nazi. Sin embargo, para ser honestos, éste no sería muy buen punto de partida, pues se trata de una obra bastante lenta y pesada (y artistosa). Además, requiere saber de antemano el contexto histórico para apreciar bien lo que está sucediendo.
Por eso, en cambio, he querido destacar Amén [descargar], pues es de las que mejor ejemplifican el concepto de la banalidad del mal. Trata de dos hombres, un oficial alemán y un sacerdote católico, que descubren el genocidio que los nazis están iniciando y tratan de comunicarlo al Vaticano, cuya jerarquía prefiere callar para no tener problemas con Hitler y Mussolini. De lo más impactante de la película son las escenas de trenes que van y vienen, cargados con víctimas para el Holocausto, mientras las conversaciones necias continúan y continúan.
EL HORROR, EL HORROR
“No se puede filmar el sufrimiento, sólo sus consecuencias” dijo alguna vez Mavis Tate, parlamentaria inglesa que visitó el campo de concentración de Buchenwald tras la guerra. El respeto por las víctimas nos obliga a conocer la clase de atrocidades que fueron cometidas por los regímenes fascistas. Una persona puede leer cifras y cifras de personas asesinadas o torturadas, pero llega un punto en que las cantidades son tan grandes que se vuelven abstractas.
Las recreación de experiencias humanas nos ayudan a entender mucho mejor, y aún así queda entre nosotros y la realidad el filtro de la representación artística. Y es que ni la narración más magistral ni el más preciso documento histórico harán justicia a lo que realmente pasó; apenas nos permiten tener una idea. Éstas son las películas que nos ayudan a aproximarnos a esa realidad. Todas ellas son absolutamente brutales. No pretenden simplemente conmover, sino sacudir, tomar al espectador de los hombros y zarandearlo gritándole: “¡Esto sucedió, y es irresponsable vivir en este mundo ignorándolo!”.
La desventaja de estas cintas es que pueden resultar demasiado fuertes para un público sensible o, por el contrario, contribuir a una insensibilización a la violencia. Como siempre, tratándose de arte que retrata cosas terribles, hay que tener mucho cuidado de no caer en la glorificación de la maldad ni en la explotación del sufrimiento humano.
- Saló o los 120 días de Sodoma (Saló o le 120 giornate di Sodoma, 1975) de Pier Paolo Pasolini
- Ven y mira (Idí i smotrí, 1985) de Elem Klímov
- La Noche de los Lápices (1986) de Héctor Olivera
- Garage Olimpo (1999) de Marco Bechis
- Ciudad de vida y muerte (Nánjīng! Nánjīng!, 2009)
- El hijo de Saúl (Saul Fia, 2015) de László Nemes
Un problema con la caracterización del fascismo en la ficción anglosajona es que el sufrimiento de los judíos recibe casi toda la atención. No es que esto esté mal; fueron sin duda los que más sufrieron. Pero no fueron los únicos, y hay una notoria falta de representación de las víctimas de otros grupos. Tan sólo por hablar de los nazis, éstos persiguieron (y torturaron y asesinaron) a izquierdistas, eslavos, personas lgbtq+, personas con discapacidad, gitanos y los testigos de Jehová. Los japoneses hicieron otro tanto con chinos, coreanos, manchúes y filipinos. Además, todos los regímenes fascistas y fascistoides fueron inhumanamente crueles con sus respectivas disidencias políticas.
He decidido destacar la película soviética Ven y mira [ver en línea], que trata de las atrocidades cometidas por los nazis durante la invasión a Bielorrusia, atestiguadas por un joven recluta (apenas un adolescente) de la resistencia local. La campaña alemana en Europa del este fue mucho más sanguinaria que en el oeste; de hecho, ése fue el frente en el que más gente murió, y por mucho, durante la guerra. Los nazis querían exterminar a los pueblos eslavos para asentar una creciente población alemana en esas vastas y fértiles extensiones, un proyecto genocida que recuerda a muchos otros del pasado y del presente…
LA RESISTENCIA
Ésta podría ser la única categoría en la que el cine anglosajón no tiene la ventaja numérica. Y es que ni Gran Bretaña ni los Estados Unidos fueron ocupados por las fuerzas del Eje, ni han tenido una dictadura fascista propia que se haya consolidado del todo (aunque el trumpismo va para allá). En cambio, otros países sí que padecieron en carne propia la opresión, el terrorismo de Estado y el genocidio. Es natural que mientras el cine gringo y el británico exalten a sus fuerzas armadas, los de otras latitudes en cambio homenajeen las fuerzas de resistencia clandestina que surgieron para oponerse a los opresores.
Estas cintas nos recuerdan que hubo toda clase de personas que llevaron a cabo distintas formas de lucha contra la tiranía. La resistencia es costosa, eso sí, y muchos de quienes participan en ella dan la vida por una victoria que nunca llegarán a ver. Los mejores ejemplos de esta categoría hacen énfasis en la organización y la estrategia, pues no se trata simplemente de ir a dispararle a los tipos malos. Pueden resultar muy inspiradoras, aunque también algo deprimentes, toda vez que en la vida real el bien no siempre triunfa.
Capitanes de abril (Capitaes de Abril, 2000) de María de Medeiros
Sophie Scholl (Sophie Scholl - Die letzten Tage, 2005) de Marc Rothemund
Operación Valquiria (Valkyrie, 2008) de Bryan Singer
Milagro en Santa Ana (Miracle at St. Anna, 2008) de Spike Lee
No (2012) de Pablo Larraín
Matar a Pinochet (2020) de Juan Ignacio Sabatini
Sobre este tema he escogido Matar a Pinochet [descargar] que narra la historia verdadera del atentado contra el dictador chileno, planeado por una célula guerrillera. La película aborda temas como la necesidad de luchar aún con todo en contra, la necesidad de la organización y la disciplina para enfrentar a un enemigo tan poderoso, y de cómo la violencia puede ser también un acto de amor. Se complementa perfectamente con No, pues mientras una muestra la resistencia clandestina, la otra trata de la lucha institucional, y ambas resultan ser muy necesarias.
QUIEN SALVA UNA VIDA…
“Quien salva una vida salva al mundo entero” rezan tanto el Talmud como el Corán. La resistencia contra el fascismo no se manifiesta sólo en forma de combate armado o guerrilla, pues no todas las personas tendrán la posibilidad de ello. A veces todo lo que se necesita es no renunciar a la humanidad, a la empatía y la compasión, los valores que el fascismo quiere destruir. Desde empresarios y diplomáticos hasta padres de familia, personas de todo tipo pueden hacer una diferencia enorme con sólo desafiar la orden de entregarse a la crueldad o a la indiferencia.
Éstas son las películas que honran esos ejemplos de humanidad y que nos inspiran a seguirlo.
- La lista de Schindler (Schindler’s List, 1993)
- El amor en tiempos de odio (Musíme si pomáhat, 2000) de Jan Hřebejk
- El pianista (The Pianist, 2002) de Roman Polanski
- El clavel negro (Svarta Nejlikan, 2007) de Ulf Hultberg
- John Rabe (2009) de Florian Gallenberger
- Persona Non Grata (Sugihara Chiune, 2015) de Cellin Gluck
De nuevo he escogido a Spielberg, con la que bien podría ser su obra maestra, La lista de Schindler [descargar]. El caso del industrial alemán que se convirtió en el salvador de cerca de 1,200 personas durante el Holocausto se ha convertido en el paragón de lo que un individuo que no tiene nada de extraordinario (de hecho, era bastante mediocre como empresario) es capaz de hacer cuando se mantiene fiel a su sentido de la ética y de la decencia humana.
Ésta es la película más célebre sobre el Holocausto, y no es de a gratis, pues aunque otras cintas pueden ser más crudas en su retrato de los hechos, o enfocarse en individuos que hicieron cosas todavía más extraordinarias que Oskar Schindler, esta peli tiene dirección, actuaciones, fotografía y banda sonoras que la hacen una obra maestra, además de que ofrece un panorama muy completo de los hechos narrados, en especial con la figura histórica de Amon Göth, uno de los nazis más crueles y despiadados, lo cual ya es mucho decir.
Ahora que si ya no quieren ahondar en el Holocausto y en el cine anglosajón, les recomiendo entonces que se diirijan a El clavel negro, que trata de los esfuerzos de Harald Edelstam, el embajador sueco en Chile para salvar a más de mil personas de los horrores de la dictadura de Pinochet.
LA VIDA COTIDIANA
Los regímenes fascistas trastocaron las vidas de todas las personas, no sólo de quienes fueron perseguidas directamente por sus aparatos de terror. Estas películas narran las vidas de personas comunes y corrientes, de quienes no eran jefes de estado ni líderes de movimientos guerrilleros, ni ideólogos ni dignatarios. Gente que tuvo que acostumbrarse a una nueva normalidad, toda vez que se pueda hablar de “normalidad” bajo el fascismo. Hay entusiastas del régimen, individuos para quienes todo el asunto resulta indiferente y quienes viven con miedo a llamar la atención de los asesinos.
- Cabaret (1972) de Bob Fosse
- Novecento (1976) de Bernardo Bertolucci
- Un día especial (Una giornata particolare, 1977) de Ettore Scola
- El Imperio del Sol (Empire of the Sun, 1987) de Steven Spielberg
- La lengua de las mariposas (1999) de José Luis Cuerda
- Té con Mussolini (Tea With Mussolini, 1999) de Franco Zeffirelli
- Competencia desleal (Concorrenza sleale, 2001) de Ettore Scola
De todas estas resalto la italiana Un día especial [descargar], la conmovedora historia de una ama de casa y un hombre homosexual que traban una hermosa amistad bajo la opresión del régimen de Mussolini. Toda la acción transcurre en un solo día, y la mayor parte en un departamento, en donde dos almas alienadas por el fascismo se encuentran, justo mientras Hitler visita Italia. Nótese que hay otra cinta de Scola en esta lista, Competencia desleal, rodada casi 30 años después, que se ubica en la misma época y trata también de la vida de personas comunes durante el recrudecimiento del fascismo.
EL FASCISMO A JUICIO
Éstas son narraciones en las que se busca justicia por los crímenes del fascismo, se trata de establecer las pruebas de que sucedieron y de esclarecer quiénes son los responsables; todo a través de las vías legales e institucionales. Las dictaduras han caído y sus líderes y colaboradores son subidos al banquillo de los acusados. Son historias cargadas de diálogo e información, es cierto, pero el formato de debate y de “duelo verbal” ante el estrado les da la carga dramática necesaria para ser incluso apasionantes.
Ponen en primer plano las atrocidades cometidas por las tiranías y los testimonios de sus víctimas. Subrayan la necesidad de nunca olvidar y que ninguna reconciliación puede venir sin que se haga justicia y se persigan los crímenes. Son películas que nos recuerdan que es posible hacer pagar a los criminales, y que sólo se necesita la voluntad de perseguirlos. Por otra parte, se corre el riesgo de pensar que “el sistema funciona” y de que “tarde o temprano se hace justicia”, cuando la realidad es que muchos asesinos y torturadores quedaron impunes y que es el esfuerzo de personas comprometidas el que impulsa la persecución de la justicia, incluso a veces a contracorriente del sistema.
- Los juicios de Nuremberg (Judgement at Nuremberg, 1961) de Stanley Kramer
- Réquiem por un imperio (Der Fall Furtwängler, 2001) de István Szabó
- Hannah Arendt (2012) de Margarethe von Trotta
- Negación (Denial, 2016) de David Hare
- Argentina 1985 (2022) de Santiago Mitre
- Nuremberg (2025) de James Vanderbilt
De estas películas destaco la excelente Argentina 1985 [descargar] que narra el juicio al que fueron sometidos varios miembros de la junta militar que gobernó el país del Río de la Plata. El mismo Rafael VIdela es sentado en el banquillo mientras desfilan ante él las pruebas de brutalidad y violencia que su gobierno ejerció contra cientos de personas cuyo único crimen eran sus simpatías políticas (o a veces ni eso). Es una película que nos recuerda lo cerca que estamos de aquellos tiempos y de aquellas formas, que todavía mucha gente (gente nefasta) reivindica.
LA TIERRA DEL ODIO
La ideología fascista no murió con Hitler y Mussolini, ni mucho menos. Permaneció viva bajo la superficie, esperando a empoderarse lo suficiente antes de ocupar un lugar en el sol. Éstas son las películas que hablan de grupos de extrema derecha contemporáneos en Estados Unidos, ya sean el Ku Klux Klan, cabezas rapadas u otros similares. Son historias que nos muestran su ideología, su forma de organización, sus campañas de reclutamiento, sus actos terroristas y su lenta pero efectiva infiltración en el sistema. Y es que ese país siempre ha estado lleno de sabandijas fachas.
La desventaja de estas películas es que se centra demasiado en la gente blanca, ya sean los mismos muchachos seducidos por la ideología de odio o las figuras heroicas que se les oponen, dejando en segundo plano a las víctimas. Además, tienden a glorificar a las fuerzas policiacas, cuando en realidad éstas a menudo son aliadas de dichos movimientos. Por último, hay que tener cuidado de no imaginar a estos grupos como aberraciones ajenas a la sociedad y la cultura estadounidense, pues lo cierto es que surgen de su propio seno a partir de un terreno fértil.
De hecho, ésta fue la primera categoría que organicé, y de la que ya había hablado en una entrada completa.
- Misisipi en llamas (Mississippi Burning, 1988) de Alan Parker
- Historia americana X (American History X, 1998) de Tony Kaye
- Guerra de razas (Imperium, 2016) de Daniel Ragussis
- La habitación verde (Green Room, 2016)
- El infiltrado del Klan (Blackkklansman, 2018) de Spike Lee
- La hermandad del silencio (The Order, 2024) de Justin Hurzel
Desde un punto de vista didáctico, la que más recomiendo ver es Guerra de razas. Está basada en las experiencias reales de un agente del FBI que se infiltró en grupos de odio para evitar un ataque terrorista. La película nos permite ver el funcionamiento y estructura de estas organizaciones y revela que los individuos más peligrosos no son los pandilleros con las cabezas rapadas, sino los respetables ciudadanos clasemedieros que aparentan ser vecinos modelo mientras conspiran para conducir al país a una guerra de exterminio racial.
LA FANTASÍA
Si bien no todas las películas recomendadas hasta ahora cuentan historias reales, sí que narran sucesos que bien podrían haber ocurrido y que en cualquier caso hacen una acertada reconstrucción de una época y un contexto. Las que aquí enlistamos, en cambio, introducen, en escenarios históricos reales, elementos por completo imposibles. Son obras que usan la fantasía más pura, la ciencia ficción o el realismo mágico para explorar de forma simbólica muchos de los temas que abordan las otras categorías: el horror y la esperanza, la crueldad y el heroísmo, la tiranía y la resistencia.
En realidad, resulta una categoría muy variada, lo mismo en cuanto a fortalezas como en cuanto a puntos débiles. Películas como las de Indiana Jones o Porco Rosso pueden ser buenas puertas de entrada para los más chicos de la casa, mientras que otras como El tambor de hojalata son para adultos.
Si ya conocían este blog, sabrán que junto a la historia y la filosofía mi otra gran pasión es la narrativa fantástica. Esta categoría es, entonces, muy especial para mí, y una a la que seguramente le dedicaré un ensayo completo.
- El tambor de hojalata (Die Blechtrommel, 1979)
- Indiana Jones y la última Cruzada (Indiana Jones and the Last Crusade, 1989) de Steven Spielberg
- Porco Rosso (1992) de Hayao Miyazaki
- El espinazo del diablo (2001) de Guillermo del Toro
- El laberinto del fauno (2006) de Guillermo del Toro
- Capitán América: El primer vengador (Captain America: The First Avenger, 2011) de Joe Johnston
- Pinocho (Pinocchio, 2022) de Guillermo del Toro
- El conde (2023) de Pablo Larraín
- Godzilla menos uno (Gojira Mainasu Wan, 2023) de Takashi Yamazaki
No se extrañen de ver repetido el nombre de nuestro rey nerd mexicano, Guillermo del Toro, quien ha estado explorando el tema del fascismo desde muy temprano en su carrera. Por eso, destacamos la que bien podría ser su obra maestra, El laberinto del fauno [descargar], una de las mejores películas del siglo XXI. Trata de una niña pequeña que encuentra un mundo fantástico al que puede escapar de la rigidez de su nueva realidad en un puesto avanzado de la policía militar franquista. Es una obra sobre la desobediencia y la resistencia, y sobre la capacidad de encontrar lo maravilloso hasta en un ambiente de pesadilla.
LA FÁBULA
Éstas son películas en las que no ocurren sucesos que violen las leyes del universo conocido, pero que sí se centran en situaciones altamente improbables o de plano imposibles por el contexto histórico en el que se ubican. Como en la categoría anterior, las hay de distintos tonos y sobre diversos aspectos, pero todas tienen en común que ofrecen catarsis y esperanza, incluso en medio del horror.
- La novicia rebelde (The Sound of Music, 1965) de Robert Wise
- La vida es bella (La vita è bella, 1997) de Robert Benigni
- El tren de la vida (Train de vie, 1998) de Radu Mihaileanu
- Bastardos sin gloria (Inglourious Basterds, 2009) de Quentin Tarantino
- Jojo Rabbit (2019) de Taika Waititi
De entre ellas quiero destacar la franco-rumana El tren de la vida. Trata de una comunidad rural de judíos que conciben un descabellado plan para huir del Holocausto: secuestrar un tren, disfrazar a algunos de los suyos como oficiales nazis y fingir que están transportando a los demás como prisioneros para el matadero. Es una película hermosa y conmovedora, una bella fantasía que nos gustaría creer que pudiera ser posible.
LA ALEGORÍA
Si las dos categorías anteriores introducen eventos imposibles en contextos históricos reales, ésta crea mundos alternos en los que aparecen regímenes análogos al fascismo. Ya sea en el futuro, en otras galaxias o en realidades alternas, estas películas utilizan la alegoría y el simbolismo para explorar los diferentes aspectos del fascismo y la lucha contra él. El rango va desde películas que apenas usan la imaginería del fascismo para transmitir la idea de maldad hasta las que sí exploran los rasgos ideológicos y operativos de los regímenes fascistas.
- Ricardo III (Richard III, 1995) de Richard Loncraine
- Invasión (Starship Troopers, 1997) de Paul Verhoeven
- V de Venganza (V for Vendetta, 2005) de James McTeigue
- Capitán América: El Soldado de Invierno (Captain America: The Winter Soldier, 2014)
- Rogue One (2016) de Garreth Edwards
De todas, la película que mejor aborda los diferentes aspectos del fascismo es V de Venganza [descargar], que imagina un futuro cercano en el que Inglaterra se encuentra bajo un gobierno totalitario. Vigilancia tecnológica, propaganda, manipulación mediática, doctrina del shock, lgbtfobia, racismo, islamofobia… Prácticamente todos los rasgos de un régimen fascista están representados aquí. Para oponerse a dicho régimen, surge la figura de V, una suerte de superhéroe anarquista que no duda en usar la violencia y la destrucción contra el gobierno, por lo cual es tachado de terrorista. Es una película que, conforme avanzan estos tiempos, se antoja más y más profética.
Si me conocen sabrán que hay pocas cosas en esta vida que ame tanto como Star Wars, la cual es, desde la Trilogía Original, una gran fábula antifascista; de las películas, la que mejor explora este aspecto es Rogue One, aunque la serie spin-off Andor la supera todavía más. Pero por hoy no estamos hablando de series…
LA SEDUCCIÓN DE LA OSCURIDAD
Ésta es la categoría que menos he trabajado, ya que por ahora sólo he identificado tres películas y todavía no me decido cuál destacar. Si bien las anteriores tratan del fascismo como fenómeno sociopolítico e histórico, éstas van hacia lo psicológico, y nos muestran cómo una persona o un grupo de personas pueden ser seducidas por la crueldad y el autoritarismo. Explora, pues, el lado más oscuro de la naturaleza humana, el mismo que alimenta al fascismo. Por ahora tenemos:
- El aprendiz (Apt Pupil, 1998) de Bryan Singer
- El experimento (Das Experiment, 2001) de Oliver Hirschbiegel
- La ola (Die Welle, 2008) de Dennis Gansel
EL FASCISMO DE HOY
Por último, pero no menos importante, llegamos a una categoría que apenas se encuentra en formación, pues el cine contemporáneo se ha tardado en abordar el panorama mundial actual. Es que el problema no son ya las bandas de neonazis, sino movimientos que disimulan su ideología supremacista bajo una capa de institucionalidad, se justifican bajo la libre expresión, y que están tomando el control de naciones enteras o dirigiendo megacorporaciones transnacionales, seduciendo a cientos de miles de incautos a través de los modernos medios de comunicación de masas.
Estas películas sólo tienen en común el tópico, pues en cuanto a tono y género pueden variar mucho, desde la farsa hasta la especulación seria. Sin embargo, todas contribuyen a irnos formando un panorama de lo que estamos viviendo:
- Ha vuelto (Er ist wieder da, 2015) de David Wnendt
- Hater (Hejter, 2020) de Jan Komasa
- Guerra civil (Civil War, 2024) de Alex Garland
- El aprendiz (The Apprentice, 2024) de Ali Abbasi
- Una batalla tras otra (One Battle After Another, 2025) de Paul Thomas Anderson
De todas, creo que la más importante, y de hecho una de los filmes más importantes del siglo XXI es Ha vuelto. En esta película Adolf Hitler despierta en el mundo contemporáneo y se propone a conquistar el poder. Al principio parece una broma, y la gente le presta atención sólo para reírse de él. Pero conforme pasa el tiempo las personas se dan cuenta de que este fantoche habla en serio, y rápido comienza a ganar adeptos. Quienes pensaron usarlo para ganar audiencias se dan cuenta demasiado tarde de que han soltado un monstruo.
Bien, gente, eso es todo por ahora. Me gustaría en un futuro no muy lejano dar el curso completo o al menos armar el ciclo de cine. Aunque si ustedes tienen acceso a espacios culturales o educativos y quieren retomar esta propuesta o parte de ella, adelante. Lo importante es que el conocimiento salga más allá de los círculos cultosos usuales y llegue a la mayor cantidad de personas posible.
No soy tan ingenuo para pensar que el arte y la cultura serían por sí mismas capaces de detener la oleada fascista que el mundo está viviendo en estos momentos; creo que ya es un poco tarde para eso, y que ahora estamos en una fase en la que hay que pasar a acciones contundentes. Sin embargo, sí pienso que esta selección puede contribuir a conformar una cultura antifascista que ayude a inocular a las sociedades venideras contra la seducción de las ideologías de odio y que puedan ayudarnos a sanar una vez que pase esta tormenta.
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- Pequeña Biblioteca Antifascista
- Ciencia ficción para tiempos rebeldes
- Documentales para entender el siglo XXI
PD: Estoy muy consciente de que algunos de los directores aquí están “cancelados”, y con justa razón. En lo personal, pienso que se pueden extraer cosas positivas de la obra de gente horrible, sólo hay que procurar no darles beneficios al hacerlo. Sin embargo, entiendo que alguien no quiera nada que ver con estos sujetos, así que ultimadamente depende de cada quien.


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