lunes, 13 de mayo de 2019

Final del juego: análisis y reseña de "Avengers: Endgame"




La Saga del Infinito

Me ha tomado un tiempo completar este análisis. Quise tocar todos los puntos tocables, así que atásquense que hay lodo. SPOLIERS ASSEMBLE!!

Ya se ha dicho mucho cómo lo que logró Marvel, eso de construir un universo a lo largo de 11 años y 22 películas, para acabar con un desenlace que dejara todo redondito, es un hito en la historia del cine, el entretenimiento y la cultura pop. Así que no redundemos más en el asunto.

En cambio, quiero subrayar la forma en la que el MCU ha logrado que el público se conecte no sólo con sus personajes e historias, sino con su reparto. No recuerdo en la historia de la cultura pop un reparto que se abriera tanto a su público a través de las redes sociales, que mostraran momentos de ellos mismos sólo pasándola bien como amigos, que se divirtieran comentando las teorías y el arte de los fans. Vaya, que se tatuaran todos juntos como el equipo que son. Ardid mercadológico o no, se han convertido en rostros familiares y personas entrañables en nuestras vidas.


Bueno, a lo que nos truje. Endgame es una película que dura tres horas, y que pasan volando. Lo que más me impactó fue cómo subvirtió mis expectativas. En un principio parecía que la peli se iba a tratar de los Vengadores sobrevivientes yendo a partirle el culo a Thanos con ayuda de la Capitana Marvel. La película quería que lo pensáramos, porque después de que el Capitán América dice “vamos por ese hijo de perra” (¡lenguaje, Cap!) aparece el título de la película con la musiquita de fondo y toda la cosa. Parecía que los Vengadores iban a vengar la Tierra, como Iron Man le había prometido a Loki que lo haría.

Pero de pronto, las Gemas del Infinito ya no están, Thor pierde los estribos y decapita a Thanos. ¿Qué van a hacer ahora? ¡Pum! Cinco años después. ¡¿Kastapasanda?! Entonces parece que la peli se va a tratar de los héroes cumpliendo misiones para recuperar las Gemas y deshacer el genocidio, de paso dándonos un maravilloso recorrido por el MCU. Pensé que Infiny War ya había sido el capítulo épico, y que éste será más íntimo, con menos personajes, menos acción hiperbólica y más desarrollo de la historia. Lo fue, durante el acto central.

Entonces, de pronto. ¡Thanos de nuevo! ¡Y capturó a Nebula! ¡Y ahora conoce el futuro! ¡No mames, viajó al futuro! Y los tres pilares del equipo, el Capitán América, Thor y Iron Man, enfrentando al que será sin duda el villano más memorable de esta década. Y la visión de Tony haciéndose realidad con un Cap vapuleado sobre las cenizas y su escudo hecho trizas… Y cuando no me lo esperaba, ¡llegan todos! ¡Wakandianos, asgardianos, ravagers, hechiceros, héroes! Y el Capitán América blandiendo a Mjolnir y entonando el grito de batalla que habíamos estado esperando desde 2012: Avengers assemble! Y la batalla más épica de la historia del cine, un momento que pudo haber salido de un cómic ilustrado por George Perez, en el que pasan tantas cosas que con haberla visto dos veces no alcanzo a notarlo todo. In-pinches-creíble.

Éste fue el evento geek de nuestra generación, la culminación del fenómeno de cultura pop que marcó la década. Aunque no le llega a la original trilogía de Star Wars en consistencia, calidad y originalidad, sí la supera en dimensiones. Lo traigo a colación porque se ha comparado Infinity War con El Imperio contraataca y Endgame con El regreso del Jedi. Como esta última es mi favorita, la veo como una comparación favorable y acertada. Endgame no está tan bien lograda como Infinity, la cual tiene un ritmo narrativo bastante fluido y bien balanceado, mientras que su secuela se siente como tres películas pegadas una detrás de la otra. Pero a Endgame le tocan el espectáculo, la batalla épica entre el bien y el mal, la despedida de los personajes con que nos hemos encariñado, y el final entre feliz y nostálgico.



El camino del héroe

Al inicio de la película vemos a nuestros héroes destrozados. Cada uno de ellos lidia con el fracaso a su manera. Steve trata de ayudar a otros, porque tal es su naturaleza; les dice lo que sabe que es lo correcto, “seguir adelante”, aunque en su corazón está consciente de que él mismo no es capaz de hacerlo. Natasha se absorbe en el trabajo; los Vengadores fueron la familia que ella nunca tuvo, la oportunidad de borrar los crímenes de su pasado sangriento, y se aferra a esa vida, por más deteriorada que esté. Clint se entrega de lleno a la violencia, en un intento por saciar la ira que lo corroe tras la desaparición de su familia. Bruce logra el equilibrio entre sus dos mitades y Tony se retira a la vida casera y familiar de la que siempre huyó. Thor… bueno, más adelante hablaremos de Thor.

El material promocional de la cinta anunciaba mucho a Okoye, Valquiria y Wong. Pues no salieron mucho, para mi prematura decepción. Pero luego de pensarlo, me di cuenta que Okoye y Wong habían tenido sus momentos para brillar en Infinity War y Valquiria fue deuterogonista en Ragnarok (que, en orden cronológico, es la que va inmediatamente antes). También en la primera parte se lucieron el Doctor Strange, Spider-Man, Gamora, Black Panther, Scarlett Witch, Vision, y los Guardianes.

En Endgame tenemos la oportunidad de ver más de War Machine, Nebula, Ant-Man, Black Widow y, por supuesto Hawkeye. Es más, el Capitán América, con pocos minutos en la cinta anterior, retoma un lugar protagónico. Por otro lado, Iron Man, Thor, Bruce Banner (me encantó el Profesor Hulk, a mí me tocó esa época en los cómics cuando era chavito) y, sorprendentemente, Rocket, son bastante protagónicos en ambas. La cosa queda bastante equilibrada al final, excepto porque esperaba ver más de la Capitana Marvel. También me quedé con ganas de ver a Lady Syf (quizá en la siguiente entrega de Guardians of the Galaxy) y a Betty Ross, aunque fuere parada junto a su padre en el funeral de Tony. Bueh, no todo se puede…




La Viuda Negra y Ojo de Halcón

Creo que la muerte más inesperada de Endgame fue la de Natasha. Muchos nos olíamos la muerte de Tony y yo pensé que los tres principales colgarían los tenis. Pero suponía que Natasha encontraría por fin la paz y la felicidad. Incluso después de que Red Skull les dijera cuál era el sacrificio que tenían que llevar a cabo para obtener la Gema del Alma, pensé que Clint y Nat encontrarían la manera de circumpasar ese obstáculo.

Hay personas literalmente molestas con la muerte de Nat. Pero en realidad, no nos molesta porque haya estado mal hecha, ni porque no haya sido un buen final para su arco. Molesta porque no nos lo esperábamos, pero sobre todo porque nos duele. Pero eso no es para estar enojados, al contrario: es para apreciar cuánto ha logrado comprometernos esta saga con sus personajes, al punto de sentir enojo si nos los quitan.

Natasha es uno de los personajes que más ha aparecido en estas películas, siete de ellas (tantas como el Capitán América, de hecho), pero sin ser la protagonista de ninguna, algo que, como he dicho, debería haber sucedido desde la Fase 2. Sin embargo, hemos podido ver su desarrollo como personaje, desde la agente fría y desapegada (sólo Clint merecía su aprecio sincero), pasando por un breve enamoramiento y la esperanza de “tener una vida normal”, hasta ser la amiga y hermana de los otros Vengadores.



Su relación con Clint es de lo más entrañable de esta serie. No sé cuándo fue a última vez que se retrató una amistad así entre hombre y mujer en un blockbuster hollywoodense. Es una amistad llena de cariño, pero con cero romanceamiento. Nunca hay tensión sexual ni coqueteo entre los personajes, sólo una lealtad absoluta.

El sacrificio de Nat tiene sentido. Clint alguna vez la rescató de la oscuridad, y desde entonces ella ha estado intentando compensar por las atrocidades que cometió. Cuando lo mandaron a matar a la peligrosa Viuda Negra, Ojo de Halcón ignoró la orden y le ofreció una segunda oportunidad. Ahora ella hace lo mismo por él, sin juzgarlo por sus peores errores. Clint ayudó a Natasha a probar algo que ella jamás había conocido: la vida en familia. Tiene sentido que entonces, al final de todo, ella lo ayude a él a regresar con la suya.

La revolución que hizo Marvel en los 60 consistió en hacer a los héroes más humanos, independientemente de lo exageradas y fantásticas que fueran sus aventuras. La amistad de Natasha y Clint, y el sacrificio de ella, es uno de los elementos más hermosamente humanos de toda la saga.



Nébula

No soy muy de los Guardianes de la Galaxia. De hecho, cuando veo sus películas, pongo la misma cara que Tony Stark cuando los conoció. Pero la relación entre Gamora y Nebula me gusta mucho. La primera tiene el protagonismo en Infinity War, pero es su hermana la que, sorprendentemente, sobrevive a la masacre que fue esa peli. Creo que fue una de las mejores decisiones de los realizadores.

Nebula aparece como una villana en Guardians of the Galaxy, pero a finales de esa película y, sobre todo, en Vol. 2, su personaje evoluciona como algo más. Torturada y mutilada por su despótico padre, a quien nunca pudo complacer a pesar de sus mejores esfuerzos, al final se da cuenta que la sororidad, el amor entre hermanas, es más fuerte que la competencia sin fin en que las educó Thanos.


No creo que haya un personaje más golpeado sin misericordia en todas las películas en las que ha salido. Por eso no es de extrañar que se haya vuelto tan fría y desconfiada; pero si sus expresiones faciales delatan poco, está claro que tiene sentimientos nobles y un profundo cariño por su hermana.

Son unos cuantos momentos sutiles que revelan la melancolía de un alma bondadosa: su intento sincero por convivir con Tony cuando están varados en la nave espacial, la forma en la que le cede la comida o lo levanta del suelo para colocarlo en un asiento; la manera en la toma la mano de Rocket cuando se reconocen como los únicos sobrevivientes de su grupo; su identificación con Rhodey, porque ambos son seres rotos que han tenido que ser reconstruidos cibernéticamente; su decisión final de matar a su versión pasada antes que dejar que ésta mate a su hermana.

Con su arco argumental, Nebula se convirtió en uno de mis personajes favoritos de esta cinta, y me da mucho gusto de que al final se haya unido a los Guardianes.



La Capitana Marvel y el poder femenino

En realidad, la gente siempre ha discutido de forma muy intransigente sobre lo que es bueno o no en el entretenimiento, sólo que los estándares han dado un giro hacia fundamentos de tipo ético. Se juzgue la calidad moral de una persona con base en lo que le gusta o dejar de gustar en cuanto a entretenimiento. Antes era más común que se juzgara cualidad intelectual, y como ahora, siempre hubo posturitas, contreras y burlones.

Suele decirse que en gustos se rompen géneros y ni la mejor película de la historia del cine es capaz de gustarle a todo el mundo. Entonces se me hace sospechoso que vengan a decir que películas como la nueva Ghostbusters, The Last Jedi, Black Panther o Captain Marvel son tan absolutamente maravillosas que la única razón por la que a alguien podrían no gustarle es por un defecto moral en su persona, ya sea racismo, sexismo, clasismo, o cualquier otro de los pecados capitales de la justicia social.

Dicho esto, lo cierto es que mucho, demasiado, blacklash contra la Capitana Marvel, como película y como personaje, se fundamenta en el sexismo, lo cual puede notarse en la clase de “argumentos” que se utilizan para justificar su rechazo. Rara vez, si es que alguna, se aborda desde la construcción del personaje, la estructura de su arco de desarrollo, o la realización de la cinta. Se le critican rasgos de personalidad perfectamente aceptables en personajes masculinos, o se lee en cada cosa que hace o dice un perverso mensaje de propaganda feminista. O sea, prácticamente toda la “crítica” contra la Capitana es más bien pura quejumbre de machitos ardidos.



Incluso cuando dicen que aprecian a personajes como Wanda, Natasha o Nebula, dejan en claro que sólo aceptan mujeres en papeles secundarios, que no roben protagonismo a las estrellas masculinas. Y, sospecho, que hayan recibido sus buenas dosis de madrizas, que se muestren vulnerables y necesitadas, no una mujer cien por ciento segura de sí misma, en cuya historia no hay una tragedia desgarradora y que objetivamente es el personaje más poderoso del MCU. Eso no lo aguantan.

Dicen que la Capitana no hizo nada. Destruyó la Sanctuary II ella sola, lo que es el equivalente a derribar la Estrella de la Muerte sin ayuda justo cuando le están partiendo la cara a los buenos. Y detuvo a Thanos de hacer el chasquido en dos ocasiones. Sin mencionar que salvó a Tony y a Nebula al principio de la cinta.

Aun así hay vatos festejando que Carol resultara repelida por Thanos usando la Gema del Poder. Ya saben, ésa que usaban los Celestiales para aniquilar la vida en planetas enteros. Debilucha Carol. O sea, son tipos tan misóginos que prefieren ponerse del lado de un villano genocida antes que echarle porras a una heroína. Pfff.

Hablando de dobles estándares, ¿qué tal la escena en la que todas las heroínas aparecen juntas para apoyar a la Capitana? “Está muy forzada”. Pues sí, lo está. Digo, qué coincidencia que en una batalla gigantesca en la que participan miles de seres todas las heroínas reconocibles están de pronto en el mismo lugar. ¡Pero, recoño, esto es Marvel!



Miren, existe algo llamado rule of cool, que es cuando en una peli, serie, cómic o lo que sea, se hace algo no porque desprenda necesariamente de la trama o los personajes, sino porque se ve chido. Como cuando en Age of Ultron los seis Vengadores saltan todos juntos en cámara lenta. O como cuando, en Avengers, Iron Man dispara sus rayos al Capitán América, quien los desvía con su escudo hacia los Chiatauri, aunque Tony bien podría haber disparado a los enemigos directamente. O en la misma Endgame, cuando el Doctor Strange abre el portal hacia Titán y los héroes no están ahí paraditos esperando, sino que Spidey llega columpiándose quiénsabe de dónde, Star-Lord llega volando y ambos hacen sus poses perronas.

“Oye, Ego, estás haciendo un tu quoque, jejeje.” No, pendejo, porque no estoy negando que la escena del girl power esté forzada, sino estoy poniendo en duda que lo que realmente te moleste de ella es que esté forzada.

En fin, si tengo alguna queja sobre la Capitana en la película fue que salió muy poco. Personalmente, me habría gustado verla más en pantalla, interactuando con los otros Vengadores, y formando amistad con ellos. Creo que toda la mercadotecnia alrededor del personaje prometía algo así; todo el material promocional nos llevaba a esperarlo. Supongo que la dejaron de lado porque es un personaje demasiado poderoso.

De hecho, esto es de lo más común en las historias de superhéroes cuando hay muchos personajes con diferentes niveles de poder. Los escritores no sólo tienen que encontrarle a cada uno algo para hacer, sino que esto debe corresponder con sus habilidades. Muchas veces, el personaje más poderoso (digamos, Superman en un cómic de la Liga de la Justicia) es enviado a una misión paralela o distraído con algún otro asunto mientras los demás hacen lo suyo. Precisamente eso fue lo que hicieron con Thor en Infinity War.

Peeero eso implica darle una subtrama a dicho héroe para que los espectadores no lo extrañemos demasiado. Algunas escenas con Carol haciendo cosas habrían bastado, para luego llegar de último momento y patear culos, justo como Thor en Infinity War. Pero eso habría añadido mucho tiempo extra a la cinta, así que se entiende por qué los guionistas decidieron dejarla fuera hasta el final.



El Dios del Trueno

Thor inicia su historia en el MCU siendo un chaval engreído, temerario y medio bobo, que tiene que aprender una lección de humildad y autosacrificio. A lo largo de las cinco películas en las que aparece antes de Infinity War, lo vemos madurar, pero siempre bajo el peso de saber que no es quien se supone que debe ser.

En aquella cinta Thor tiene un arco de personaje genial. Inicia todo destruido y termina como un verdadero Dios del Trueno en uno de los momentos más épicos de la historia. Pero ni eso fue suficiente. Se superpuso a la muerte de sus seres queridos más cercanos, la destrucción de su planeta, la masacre de su gente y una derrota humillante. Y no fue suficiente. La ejecución de Thanos no tiene ya sentido y ni siquiera es satisfactoria. Así es la vida: a veces ni dando lo mejor de nosotros mismos podemos hacer lo que se supone que tenemos que hacer.

Como dije, me encanta que cada personaje esté enfrentando el fracaso a su manera, y la de Thor es, como la de muchos jóvenes adultos, simplemente dejarse hundir en la depresión mientras se distrae apenas con entretenimiento fútil y un estilo de vida lentamente autodestructivo. Su arco como personaje consiste no en superar esa depresión para lograr ser lo que siempre le han dicho que debe, sino para darse cuenta de que no puede serlo, e iniciar el camino en busca de quién sí es.



El momento catalizador es el reencuentro con su madre Frigga (ya se había despedido propiamente de Odín en Ragnarok), que implica el regreso a una de las películas más infravaloradas del MCU, The Dark World. Esta peli tiene muchas cosas que la salvan, incluyendo precisamente la muerte de la reina de Asgard. Endgame nos permite revisitar esa época (con todo y Jane Foster, a quien creímos nunca volver a ver), y así nos da uno de los momentos más entrañables de la cinta. Frigga le dice a su hijo que sí, es un fracaso, pero que todos fracasamos en lo mismo. Sólo al reconocer eso, Thor puede liberarse de la carga que tenía y reunir la fuerza suficiente para enfrentar a Thanos.

Entonces, aclarando: me gusta que Thor inicie la película todo dado en la madre. Como millennial viejo (estoy en mis medios treintas) que no cumplió con lo que se esperaba de él, me siento muy identificado. Y no, no me parece mal que esté panzón (está fofisano, sexy a su manera, siono raza), y al final se va más como un vikingo que nunca. Amé, sobre todo, que Thor pudiera convocar a Mjorlnir, porque, y ése es el meollo del asunto, no por estar deprimido dejas de ser digno. Todo esto me pareció brillante.



Lo que me molesta que hayan dejado a uno de los personajes más nobles de Marvel como un tonto balbuciente, que lo hayan convertido en el objeto de ridiculización, no sólo por el público, sino por la película misma y los otros personajes. Se supone que representa a una persona deprimida, pero se le retrata de una forma que atrae más burla que empatía. No es que el humor no sea una forma de enfrentar la depresión, es que más veces la película se ríe de él que con él. Y no sólo en sus primeras escenas, sino hasta el final de la cinta, en que acaba en un concurso de a ver quién orina más lejos con el idiota del pueblo (ése es Star-Lord), completando su pasaje hacia el Lado Estúpido de Marvel. Es más, se ha revelado que, en una escena eliminada casi al final, Thor intenta besar a Valquiria y ella le da el batazo. Eso tiene sentido porque Valquirie es súper lencha, pero ¿qué necesidad habría de humillar más al Hijo de Odín?

Mi problema con Marvel siempre ha sido su abuso del humor chabacano y el convertir a personajes inteligentes en completos idiotas (vean el cambio de Drax ente el Vol. 1 y el Vol. 2). Y si su argumento es “eso hace más humanos a sus personajes”, les digo: meh, eso los hace ver más pendejos. Que si los Guardianes son unos personajes todos rotos, familia disfuncional, buscando su camino en la vida, y wara wara, ok, sí, y eso está bien bonito y lo que quieran, pero siguen teniendo un humor bien pendejo basado en el abuso del bathos y la celebración de la estupidez (al guardinizar a Ragnarok, la película en la que pasa una tragedia tras otra, se convirtió en un chiste interminable). Como si no hubiera manera de humanizar a un personaje que no estuviera entre el perfecto acartonado Superman de los 50 o un bufón de parodia de los hermanos Wayans.

Viendo la película por segunda vez, descubrí que esos momentos bobos son menos de los que recordaba. Sólo algunos chascarrillos y el final con Star-Lord. Bueno, así es el humor de Marvel y así le gusta a sus fans, ni cómo hacerle. También hay que saber a qué va uno. Sólo me quería desahogar.



Viajes en el tiempo

La primera vez que vi la explicación del Profesor Hulk sobre que si viajas al pasado, el pasado es tu futuro y blablablá, se me hizo un mumbo-jumbo pseudocientífico de ésos que siempre hay en los cómics y que uno acepta porque así son las cosas. Es decir, me quedé con la idea de que no tenía sentido, pero que estaba bonito.

Después de unos comentarios de amigos y de verla por segunda vez, caí en la cuenta de que sí hay como una teoría del viaje en el tiempo en Endgame, no tan sofisticada como la de Volver al futuro, pero sí lo suficientemente coherente como para no dejar inconsistencias… algunos misterios sí, pero nada irresoluble.

Entonces, no puedes alterar los eventos en tu propio pasado; no puedes viajar en el tiempo y cambiar las cosas para hacer que tu presente sea diferente. El cambio produciría una realidad alternativa. Por eso los Vengadores sólo pretendían ir al pasado, tomar las gemas y regresarlas a su lugar de origen.

Eso nos permite sacar algunas inferencias, pero también nos plantea algunas preguntas. Las inferencias son éstas: por lo menos tres nuevas líneas temporales fueron creadas con los viajes de los Vengadores, que son iguales a la que llamaremos línea temporal principal excepto a partir del punto en el que se produjo el cambio.

Una varía diverge partir de 2014; Thanos y todas sus tropas se trasladan a la línea principal y son eliminados allí (Gamora se queda a vivir en esta realidad). En aquella línea Thanos simplemente habría dejado de existir mucho antes de tener todas las Gemas. Probablemente será un mundo mejor, uno en el que nunca habría ocurrido la Guerra del Infinito ni el chasquido. Pero sería un mundo sin los Guardianes de la Galaxia, y aunque éstos personajes llegaran a unirse por alguna otra serie de sucesos, definitivamente Star-Lord nunca conocerá a Gamora.



La segunda línea diverge a partir de 2012, donde los Vengadores hacen un desmadre. No sólo porque Loki se escapa con la Gema del Espacio, abriendo la posibilidad a muchas nuevas aventuras. Quizá no habría estado en Asgard para los eventos de The Dark World y eso habría podido dejar un escenario muy distinto para lo que sucedió en Ragnarok.

Pero, además, complica las cosas para los eventos de The Winter Soldier, porque el Cap dejó a un montón de agentes de Hydra creyendo que él también lo es y seguros de que él sabe que ellos lo son. Quizá, como el Cap de esa línea, terminen creyendo que quien se llevó el cetro era Loki disfrazado, antes de que ellos digan alguna impertinencia.

De todas formas, la cosa se complica para que nuestro Cap pueda devolver la Gema de la Mente, porque ya no tiene el cetro. ¿Le entregaría la Gema directamente a los agentes de Hydra? ¿Aún la usarían ellos para darle poderes a Pietro y Wanda? ¿Llegarían a existir Ultron y Vision? En fin, esa línea temporal quedará muy rara.

La tercera línea divergente parte de algún punto en la década de los 40, seguramente poco después de que el Cap de esa línea cayera al hielo. He leído comentarios de bandita que pensó que se habría quedado en 1970 justo después de devolver la Gema del Espacio a SHIELD. Pero no sean güeyes: los autos, la ropa, la música, todo el diseño de producción de esa última escena indica que son los 40. Por eso es que hay que estudiar historia, nenes.

Como sea, en esta línea Steve Rogers vive largos años con Peggy Carter. Un poco egoísta, Capi, ¿no lo cree? Borró la existencia de los hijos y nietos que Peggy llegó a tener en la línea principal. Además, mientras él vivía feliz con ella, el Cap de esa línea permanecía congelado. ¿Es ético todo esto? ¿No le estaba robando a ese Cap la oportunidad de vivir esa misma vida? ¿O él, en el futuro, viajaría en el tiempo para hacer lo mismo en otra línea temporal? Bueno, quizá era que Steve Rogers, que ya había sufrido mucho que es algo así como la mejor persona del mundo, ya se había ganado el derecho de hacer algo egoísta por primera vez en su vida.

También podemos preguntarnos cómo evolucionó esa línea temporal. ¿Habría el Cap advertido a la naciente SHIELD del peligro de Hydra? ¿Le habría salvado la vida a Howard Stark? ¿Habría podido preparar a esa realidad para la llegada de Thanos? ¿O simplemente se habría hecho pendejo en su casita?



Los creadores explicaron llanamente que no hubo bucle temporal. El Cap, para despedirse de Bucky y Sam habría tenido que saltar de vuelta a la línea mainstream; no envejeció allí ni fue “siempre” el padre de los hijos de Peggy. ¿Cómo es que al final apareció en esa banca junto al lago? ¿Por qué no regresó por el portal? No lo sabemos de cierto, pero nada indica que no fuera posible. Recordemos que Tony y Steve viajaron de 2012 a 1970 sin necesidad de que hubiera un portal al cual llegar.

Lo cual nos lleva a las siguientes preguntas: ¿Las líneas temporales alternas existen a priori o se crean cuando hay viajes en el tiempo? Y si es así, ¿divergen sólo cuando se hacen grandes cambios o también cuando se hacen cambios pequeños? Por ejemplo, por lo que sabemos la visita de Tony y Steve a 1970 no transformó gran cosa, sobre todo si el Cap logra devolver la Gema del Espacio sin problemas. Pero la dejaría sin el Taseracto. ¿Eso cambia las cosas? ¿Se acumularían muchas pequeñas variables, como en un efecto mariposa, por detalles como la charla de Tony con Howard o las cápsulas que Hank Pym perdió? Después de todo, hay un 1970 en que fue visitado por viajeros en el tiempo, que por ese simple hecho es diferente al 1970 que NO fue visitado por viajeros en el tiempo. ¿Qué hay de la línea temporal que visitaron Thor y Rocket en 2013?

Supongo que los Vengadores arreglaron las cosas de tal manera que siempre volvieran a su línea temporal y no viajaran al futuro de las que iban alterando. Debe haber alguna forma de viajar entre líneas temporales, visto que el Cap lo hizo al final. Esto abre la posibilidad de, en algún momento, explorar cómo evolucionaron las otras.

Da para muchas discusiones bizantinas. Rolen el porro.



El supersoldado

Decía que Steve Rogers es la mejor persona del mundo, y lo sostengo. Es la encarnación de la rectitud y el deber, el Polo Norte moral de los Vengadores. El MCU logró hacer que el Capitán América, a quien en los cómics casi no soportaba por ñoño y patriotero, se convirtiera en mi personaje favorito.

Steve empieza siendo un chico sencillo, de buen corazón (cuando se fue al hielo tenía 26 años, un chaval). Su padre murió en la Primera Guerra Mundial el mismo año en el que él nació. Su madre murió cuando él estaba joven y se vio siempre con penurias económicas. Siendo flaquito y delicado, pero decidido a nunca dar la espalda, se lo agarraban a moquetazos a cada rato.

Su instinto moral era simple: hacer lo correcto, whatever it takes, nunca huir del deber. Podía no comprender las sutilezas geopolíticas de la Segunda Guerra Mundial o la ideología del fascismo, pero tenía bien en claro que los bravucones deben ser parados a como dé lugar, que a los amigos no se les abandona y que el papel de los fuertes es proteger a aquellos que no pueden hacerlo por sí mismos.

Esos principios rigen su vida hasta el final, pero también se da cuenta de que el mundo no es un lugar tan sencillo. Las cosas no son en blanco y negro. Al despertar de su larga hibernación, se entera de que Estados Unidos ganó la guerra pero que “perdimos mucho a lo largo de los años”. Nick Fury lo desestima con un “cometimos errores”, pero ya puedo imaginar el noble corazón de Steve rompiéndose al conocer las atrocidades cometidas por su país en Vietnam.



The Winter Soldier nos muestra a un Capitán América incapaz de encontrar su lugar en el mundo moderno, uno en el que la mayoría de sus conocidos habían muerto y el único amor de su vida tenía demencia senil (y le tocó enterrarla poco después). Intentó volverse un agente de SHIELD, sólo para descubrir que la organización había estado todo el tiempo controlada por Hydra.

Después termina decepcionándose de los Vengadores, porque las acciones de Tony, tanto en Age of Ultron como en Civil War comenzaron a ponerse demasiado megalómanas. El Cap, pues, aprendió por las malas a desconfiar del poder, incluso cuando los que lo detentan o lo desean tienen buenas intenciones.

De cierta manera, Thanos es la encarnación definitiva de aquello contra lo que Steve ha luchado toda su vida. Aunque su pleito no es tan personal como el de Thor o Tony, a nivel de valores la oposición no puede ser más clara. Steve no cree en sacrificar vidas, pues cada una de ellas es para él invaluable; Thanos está dispuesto a masacrar a la mitad del universo para conseguir lo que él cree que es el bien común, y para ello desea el poder absoluto. Thanos es el bravucón definitivo y Steve Rogers no tolera a los bravucones.

Entonces, sobre las cenizas del cuartel de los Vengadores, con el legendario escudo irrompible hecho trizas, todo madreado y adolorido, ante el ser más poderoso del universo y el ejército más mortífero de la Galaxia, Steve Rogers se pone de pie. No lo enuncia, porque ya sería ridículo (la misma película se ríe de la ingenuidad de la frase), pero el sentimiento es el mismo de siempre, ante los bravucones uno no cede. I can do this all day.

Steve logra levantar a Mjolnir por la misma razón que el doctor Erskine lo eligió para el suero del supersoldado: porque sólo una persona que nunca ha tenido poder sería capaz de valorarlo.

Al final, Tony se equivocaba sobre Steve: su valor no provenía de una botella.



Thanos

Thanos será para toda una generación lo que fue Darth Vader para otras. Un villano que al mismo tiempo temes, odias y quieres ver derrotado, pero que de cierta manera comprendes en su megalomanía; sabes que hay en él hay más que sólo el deseo de conquistar al mundo porque sí. Es una figura paterna malvada que abusa de sus hijos (lo acepten como padre o no) siempre con el pretexto de que hace lo mejor para ellos.

Si en Infinity War Thanos es el protagonista, el que lleva la trama, en la mayor parte de Endgame está ausente. En cambio, su presencia se siente como una sombra, porque el universo entero vive con las consecuencias de sus acciones. Todo lo que sucede fue desencadenado por él. Ningún villano en la historia del cine había logrado eso.

La peli nos deja sin su antagonista bastante pronto y no sé ustedes, pero yo no esperaba que fuera a aparecer otra vez. Fue una gran decisión, porque el Thanos de Infinity War estaba ya más cansado, golpeado por la vida, dolido por la pérdida de Gamora. En cambio, el Thanos de Endgame está en la flor de su megalomanía; viene a matar a los Vengadores, fresquecito para la batalla y armado hasta los dientes.

Sí, es un Thanos menos complejo, pero es el que necesitábamos en ese momento, un enemigo al cual urgía derrotar, pues de no hacerlo, se condena no sólo la posibilidad de revertir el daño, sino de un futuro aún peor. En ese sentido, como final boss, es insuperable.



El Hombre de Hierro

Si el Capitán América es el corazón de los Vengadores, Iron Man es su columna vertebral. Es el personaje que inició toda esta aventura, quien hizo posible la saga y que ha aparecido en más películas. Es también quien tiene la mayor evolución como personaje a lo largo de las 22 entregas (y quien ha aparecido en más de ellas).

Solía caerme muy mal Tony Stark. Sentía que su personaje había evolucionado mucho en Iron Man y que desde entonces lo habían dejado como “patán de buen corazón”, repitiendo la misma dinámica una y otra vez: en cada cinta empieza actuando como un cretino y al final tomaba la responsabilidad de ser un héroe.

Pero después de haber revisitado todo el MCU dos veces (sin contar las ocasiones en que vi cada película por separado), me di cuenta de que había algo más ahí. Por ejemplo, siempre me cagó la actitud de Tony al inicio de Iron Man 2. Su mamada ésa de “he privatizado la paz mundial” y su negativa a cooperar con el gobierno me parecían asquerosamente randianas. Y lo son, pero el asunto es que ése es el punto de la película. Al final, la cinta no le da la razón a Tony: él no había privatizado la paz mundial y era sólo cuestión de tiempo que la carrera armamentista lo alcanzara.

Cuando Nick Fury le dijo a Tony que acababa de entrar a un universo más grande, él no se esperaba el tener que confrontarlo, como lo hizo al final de The Avengers. Ese momento en el que contempló la magnitud del espacio exterior y de las fuerzas oscuras que merodean allá afuera es de horror cósmico. Tony ya nunca volvió de ese viaje.



Iron Man 3 es una de las que menos me gustan, pero en una segunda vuelta sí llegué a apreciar detalles en el desarrollo de Tony. Sus armaduras, las que antes podían aguantar los martillazos de Thor, se hacen caca tan fácil porque él está diseñándolas en chinga y pasando a la siguiente sin haber afinado la anterior. Lo hace porque él está en estrés postraumático, que es la misma razón por la que crea a Ultron: se está muriendo de miedo.

Por eso mismo da un giro de 180 grados y decide entregar los Vengadores a las Naciones Unidas. Sin importar que eso pudiera restringir sus acciones en otros ámbitos, habría mantenido al equipo unido cuando eso que está allá afuera hubiera caído sobre el mundo. Pero eso no funciona para Steve: ciertos principios son innegociables.

Entonces el equipo se rompe y Thanos ataca cuando la Tierra está más vulnerable. Pero antes, Tony tiene la oportunidad de dar un paso más: convertirse en figura paterna, de Peter Parker. Esa responsabilidad también lo asusta.

Al final, sus temores se hacen realidad: fracasa, pierde a su hijo espiritual. Thanos, el peligro que durante 6 años había temido, triunfa. Entonces decide retirarse, alejarse de todos, en una casa de campo donde no tenga que ver todos los días los estragos que Thanos había hecho en el mundo. Pero aún no puede descansar; tiene una hija propia, pero la memoria de su hijo adoptivo, aquél al que le falló, le recuerda que su labor no ha terminado.



La paternidad es un tema frecuente a lo largo de toda la saga. Thor y los oscuros secretos que Odín le ocultaba. Gamora y Nébula, torturadas y enemistadas por Thanos. Star-Lord y sus asuntos con Ego. Tony y Peter, por supeusto, pero también Tony y Howard. Éste no era un mal hombre, pero no fue un buen padre. En Endgame, Tony tiene la posibilidad, única en la vida, negada a la mayoría de las personas, de despedirse de un padre, para cerrar el ciclo, superar las viejas heridas, perdonar lo malo y agradecer lo bueno. Más adelante, puede cerrar otro ciclo, con su hijo putativo. El abrazo que el cínico Tony le negara a Peter en Homecoming, se lo da con todo sentimiento, justo en medio de la batalla final.

Tony es el que más tenía que perder al final de Endgame, porque pudo haberse quedado a disfrutar de su familia y tener una vida tranquila, y sin embargo es quien hace el sacrificio final. Nadie sino él podía hacerlo. Aunque Thor perdió más a manos de Thanos, es Tony quien lo ha tenido en su cabeza por años. Además, Tony es el más peligroso para el titán loco porque es un inventor, un creador, mientras que aquél no es más que un destructor. Tony Stark es el que constantemente, a lo largo de cada película, no sólo ha desarrollado nuevas tecnologías que redefinen los límites de lo posible, sino que ha sabido reinventarse a sí mismo para adaptarse a la situación.

“Yo soy inevitable” dice Thanos. Y Tony responde “yo soy quien detiene lo inevitable; yo soy quien hace que lo imposible sea posible.” I am Iron Man.

Al final, Steve se equivocaba sobre Tony: él era capaz de hacer el mayor sacrificio por los demás.



Conclusiones: el futuro

La dupla de Infinity War y Endgame deja una barra muy alta no sólo para Marvel sino para cualquier otra franquicia de entretenimiento. Sabemos que DC lo intentará, pero no veo forma que no se quede siempre corto. No sé si después de Thanos a alguien le podría importar Darkseid. Durante décadas, las corporaciones de entretenimiento han soñado con crear (y vender) “el próximo Star Wars” o “el próximo Harry Potter”. Estos intentos siempre han fracasado, porque cuando una de estas series tiene éxito, es porque se trata de algo nuevo en sí mismo, no de la simple imitación de una cosa anterior. No habrá un “próximo MCU” y ciertamente el MCU no es el “tal cosa” de nuestros tiempos.

Marvel tiene un reto muy difícil por delante. El mundo que crearon ha cambiado muchísimo desde Iron Man. ¿Cómo será un mundo en el que Wakanda comparte su tecnología, en el que hay asgardianos viviendo entre los terrícolas, en el que la mitad de la gente desapareció por cinco años y luego regresó? No podrán simplemente ignorarlo todo: esa realidad empezará a hacerse cada vez más compleja, más extraña, tan divergente del universo que habitamos sus espectadores, que podría volverse inmanejable. Podrían hacer lo que hacen los cómics: que el impacto de tanta fantasía sobre la vida de la gente ordinaria, sobre la sociedad, política y cultura de la Tierra sea mínima, para que la historia pueda proseguir por siempre. Pero eso es tonto, así que espero en todos los dioses que la cosa no vaya por ahí.



En 2012, después de The Avengers dije que ni Marvel ni DC podrían superar aquello, que era lo más parecido a un cómic que se había hecho en cine. La dupla final del MCU me demostró que estaba en un error. Ahora que la Saga del Infinito está completa (Spider-Man: Far from Home y, supongo, Guardians of the Galaxy, Vol. 3 serán los epílogos), me siento igual de escéptico que entonces. ¿Qué puede venir después de esto que no sea ir colina abajo? Marvel, sorpréndeme.

Pero incluso si no lo logra, si éste es el punto más alto, Marvel, su productor Kevin Feige, realizadores desde Jon Favreau y Josh Weddon hasta los hermanos Russo, nos han dado un regalo increíble e inédito. Aquí podría terminar todo y estaría satisfecho y agradecido. El mismo sentimiento, acompañado de una enorme admiración y cariño, se extiende hacia la persona que inició todo esto. Donde quiera que se encuentre Stan Lee, sólo podemos decir: gracias.



5 comentarios:

jose loayza dijo...

Yo inicie en los comic con el evento Fear Itself, yo mas que todo esperaba la espada y lanza de Odin en Thor en algun momento o incluso los exemplar y otro personajes de marvel o la armadura de uru de Iron man y Thor en algun momento llevandolo a Nidavenir, pero bueno fue buena la pelicula.

Mario Cornejo dijo...

Pura calidad de análisis mi estimado. Gracias

Verreaux dijo...

Marvel no solo creo un universo cinematografico, creo todo un fenomeno cultural, tomo lo que tenia y revoluciono el genero de superheroes, creo que logran dar un gran final a esta primera parte de su universo, con mucho amor para sus fans, ahora veamos si puede superarse a si mismo.

En el lado negativo, creo que el genero de superheroes, ahora estara siempre a la sombra de marvel, y sus formulas, DC por desgracia no logro crear su universo (las ultimas noticias al respecto hablan de peliculas en solitario con poca o nula conexion a las historias de otros personajes) y solo dejo fans dolidos y frustrados, e incluso siento que aunque ahora logre crear autenticas joyas del genero siempre estara sujeto a comparaciones odiosas. Ni siquiera el hecho de haber lanzado la primer pelicula de una superheroina o el hecho de el cast de Ezra Miller todo un queer como un superheroe principal, algo que marvel aun no se atreve, se les da el credito que merecen.

Icaro, Ximbal dijo...

Muy buena crítica y análisis, como siempre me da un gran gusto leerte, creo que sólo hay una cosa en la que no concuerdo contigo y Es sobre el final de Thor con Los guardianes de la galaxia... A mí me parece muy interesante porque no están compitiendo a ver quién orina más lejos, me gusta porque todos saben que Thor es más poderoso qué Peter, pero vemos un Thor que no le interesa eso, él realmente no quiere retar a peter, pero está jugando como todos los demás están jugando, le sonríe a Starlord mientras le dice "No" con una risa de "pero si quisiera sí"... Es un Thor que sabe cómo integrarse en un grupo sin tener la necesidad de liderarlo, por su parte los demás de la nave también saben que no va a pasar, pero están bromeando con él porque saben que Quill está deprimido, a mí no me pareció ridículo sino por el contrario me pareció una escena muy bonita.

Y sobre ese mismo apartado de tu crítica, no me parece correcto tomar en cuenta sobre el personaje de Thor cosas que no sucedieron, y me refiero a no puedes quejarte de que humillan a Thor al tratar de empezar a valquiria, cuando eso no pasó... Tal vez se grabó la escena pero hubo el criterio suficiente para decir que no iba por el personaje... Entonces no puedes juzgar una obra basándote en el borrador, en el resultado final este elemento no existe y por lo tanto no puede ser criticado, si de alguna manera esto influye en tu idea de qué "están destruyendo al personaje de Thor" entonces tú estás cayendo en el error de la subjetividad, y tomando elementos inválidos para poder justificar tu hipótesis... y todos sabemos que tú no necesitas hacer ese tipo de cosas, como dato curioso funciona, como elemento para criticar el trabajo final no.

Pero en fin como ya he dicho me encanta leerte, aún cuando nuestra aproximación a los temas sea distinta siempre he considerado que nuestras coincidencias son mucho mayores a nuestras diferencias y admiro profundamente tu maestría con la pluma.

Marcos dijo...

Yo alguna vez vi de pasada Iron Man I y II, pero no me atraía como para volverlas a ver. Viendo nuevamente cómo Tony se enfrenta a Thanos en Infinity War y que era un importante oponente a vencer para Thanos, me hizo regresar a las dos primeras pelis y apreciarlo más. También al capi le agarré mucho cariño y adoré verlo empuñar a Mjolnir. Creo que recorrer el MCU nuevamente me ayudó a entender el conflicto de Civil War y por qué chocaban tanto, pero con todo, porque ambos eran tan importantes.

Sentí que cagaron a Thor en Endgame, quería verlo pelear al tú por tú con Thanos; pero entiendo que hubiera hecho la batalla muy fácil de ganar y que también lo mismo hacían con la Capitana relegándola a ser una deus ex machina dos veces. Pero me encantó que viera a Friga, me solté en llanto en ese pedacito.

Me emocioné un montón al ver a Wanda enfrentar a Thanos, también quería que ella lo destruyera, pero el titán se supo safar. Me sacó una carcajada en la sala cuando Thanos le deja claro que no tiene ni idea de quién es ella. Cuando el Thanos del otro universo, con sólo ver el sacrificio que hizo y lo triste que termina al destruir a Vision, en una frase también le deja ver que entiende cuánto le costó destruir la gema.

Sentí feito que sólo nos vieron la cara con los rumores de una película en solitario de Natasha. También creo que nos quedaron a deber con una aclaración de qué pasó con el romance de ella y Banner; y también cómo fue que Banner y Hulk se unieron.

¿Qué habrá hecho el Capi al ver a su enemigo Red Skull como guardián de la gema del alma? Yo creo que la descripción de un tipo rojo resguardando la gema era muy ambigua y que seguro se sorprendió.

¿Si todo era la misma línea temporal, el capi se sabroseó a su nieta? :0

Con tantos guiños y referencias a otras películas y la cultura pop a lo largo del MCU, si nos quedaron a deber un guiñito a The leftovers después del chasquido. u_u

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